30 enero 2015

Pan tigre { Reto Bake the World }

pan tigre


Os presento la preciosidad que podéis ver en vuestros monitores: se llama Pan Tigre, aunque en casa acordamos en que el nombre de Pan Jirafa o Pan Leopardo haría los verdaderos honores al aspecto real que tiene. No en vano, cuando una niña británica lo vio en uno de las grandes cadenas alimenticias británicas, Sainsbury's, les escribió una carta preguntándoles por qué lo llamaban Pan Tigre, cuando en realidad deberían llamarlo Pan Jirafa por la similitud de su corteza con la de la piel   de una jirafa. Y el hecho es que aceptaron la sugerencia hecha por la pequeña y pasó a ser Pan Jirafa. Hay que ver el poder que tienen los niños hasta para ser atendidos en una simple reclamación ;)

Pero no nos quedemos con lo anecdótico del asunto y vayamos al pan tal cual es...

Se trata de un pan de origen holandés, y joven, puesto que nació en el año 1970. Su nombre lo debe al aspecto real que podéis apreciar en su corteza y que se forma gracias a una cobertura hecha con una pasta de harina de arroz que al hornearse se quiebra y abre, una corteza de un sabor inigualable, mezcla dulce y ligeramente picante gracias al aceite de sésamo, y guarda en su interior una miga super jugosa y de sabor único.

pan tigre


Fue uno de los panes que me mantuvo más expectante frente a la puerta del horno. Si conseguía que la corteza se quebrara, mi misión había sido cumplida. Y no podéis imaginaros cuando mis ojos comenzaron a ver cómo la corteza comenzaba a romperse y abrirse. ¡Qué dicha más grande! Y lo mejor estaba por llegar, porque un pan tan bonito no podía no estar bueno, y además ... muy, muy fácil de hacer :D

Y con esta lindura participo en el reto del mes de enero de Bake the World. Digo yo que el reto está más que superado, ¿no? :D

pan tigre
Vamos a la receta, que por cierto, podéis emplear para hacer un número variable de panes, más grandes o más pequeños, redondos o alargados. En mi caso, elaboré cinco panes de 120 gramos de peso de masa en crudo. También empleé masa madre que llevo alimentando desde que me la regaló una buena amiga y que sin duda hace que los panes adquieran una textura, sabor y aroma que no tiene igual si lo comparamos con la levadura. Me he basado en diferentes fuentes para las cantidades, y he seguido las explicaciones de Miriam, del blog El invitado de Invierno, para calcular la proporción de masa madre que necesitaría la receta, y las de Su, de Webos Fritos, para hornear el pan. 


pan tigre



Ingredientes

Para la masa
  • 300 gr de harina de panadero
  • 150 gr de leche tibia
  • 150 gr de masa madre al 100% de hidratación
  • 4 gr de levadura de panadero
  • 8 gr de sal
  • 2 cdas de aceite de sésamo
Para la cobertura
  • 90 gr de harina de arroz
  • 90 gr de agua tibia
  • 5 gr de levadura de panadero
  • 9 gr de azúcar
  • 11 gr de aceite de sésamo
  • 2 gr de sal
Elaboración
  1. Empezamos con la masa: en un recipiente ponemos la harina, formamos un volcán y ponemos el resto de los ingredientes en el medio. Con una rasqueta de panadero vamos incorporando la harina a los ingredientes en el centro. Una vez que los ingredientes están incorporados, sacamos la masa a una superficie de trabajo y amasamos unos cinco minutos hasta que la masa queda suave y uniforme. Engrasamos un recipiente en el que guardaremos la masa para que repose, la pincelamos ligeramente con aceite y tapamos el recipiente. Yo utilizo un gorro de ducha de plástico para ayudarla a a levar, y guardo la masa en el microondas. Y la dejamos reposar hasta que doble su volumen.
  2. Una vez que ha levado lo suficiente, desgasificamos, la pesamos, y calculamos el peso que le daremos a cada pan. Boleamos cada porción dependiendo de la forma que le vayamos a dar. Preparamos una bandeja de horno con papel de hornear y colocamos cada pan sobre ella. Los tapamos por completo con un paño de cocina (o dos, dependiendo de la temperatura ambiental), y de nuevo dejamos levar hasta que aumente su tamaño el doble.
  3. Mientras tanto preparamos la pasta para la cobertura, y en un recipiente pequeño ponemos todos los ingredientes y los mezclamos. La textura resultante ha de ser similar a la de la papilla de un bebé. Tapamos con film y dejamos reposar. Aumentará de volumen por efecto de la levadura.
  4. Precalentamos el horno a 220ºC.
  5. Removemos la pasta de la cobertura y vertemos dos cucharadas de la misma sobre cada pan. La dejamos caer por su propio peso sin usar pincel, aunque sí que lo emplearemos para tapar las partes laterales que no haya cubierto. 
  6. Introducimos los panes en el horno a media altura. Vertemos medio vaso de agua en la base del horno para formar vapor, y horneamos durante diez minutos. Al cabo de este tiempo, abrimos la puerta del horno un poquito y dejamos escapar el vapor durante diez segundos, bajamos la temperatura del horno a 200ºC y cocemos los panes entre 18 y 20 minutos más hasta que se hayan dorado. Entonces los sacamos del horno y los retiramos a una rejilla para que enfríen por completo.