28 julio 2014

Summer pudding {pudin de verano}

Summer pudding_1 

No es el calor precisamente lo que más me gusta del verano, no. Y es que cuando en Madrid hablamos de calor lo hacemos con un sofoco que nos recorre todo el cuerpo. Estamos deseando que llegue el verano, quizás por las vacaciones, quizás porque nos incita a salir más, quizás porque nos invita a dedicarnos a otras ocupaciones o aficiones. Pero lo cierto es que aunque los días son más largos que en el invierno, resulta que no se puede hacer vida en la calle (y qué mal suena esto, je je) hasta que no comienza a caer el sol. Al menos en Madrid eso es lo que pasa. Y no se es persona hasta que dejan de sufrirse esos calores con la caída del sol.

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¿Y la fruta? ¿Existe una fruta más rica, colorida y variada que la del verano? Cuando llega el verano las fruterías se visten de fiesta con tanto color y sabor. Es un gustazo ver estanterías llenas de melocotones, albaricoques, ciruelas, frutos rojos, melón, sandía ... ¡Qué ricas todas! 

Hace unos meses, Kuki, editora del blog Cocina prêt-a-porter, nos invitó a un nutrido grupo de bloggers gastronómicos a unirnos a una de esas ideas suyas que aúnan a las personas en la cocina, ¡cómo no! En este caso se trataba de elaborar una receta dulce y/o salada con frutas de temporada.

Yo lo tenía un tanto complicado: el estudio devoraba mi tiempo libre y no sabía si me me permitiría desahogarme un poquito. Necesitaba una receta que no me exigiera mucho tiempo de elaboración. En un momento de asueto una idea visitó mi cabecita: el summer pudding, o pudín de verano, un postre de frutos rojos, todo un clásico de la cocina británica y con el que los oriundos dan la bienvenida al verano.

El summer pudding es un postre suave, meloso, en el que el sabor mezcla dulce y ácido de los frutos rojos se convierte en protagonista indiscutible. Si sois fans de este tipo de frutas, os encantará. Personalmente os tengo que decir que me encantan, aunque resultan un tanto caros para el bolsillo.

El summer pudding se elabora con pan de molde que se empapa de los jugos de haber cocido los frutos rojos durante muy poquito tiempo, y a fuego muy suave; lo justo para que desprendan sus jugos, y sin que lleguen a ablandarse en exceso. El acompañamiento perfecto: nata montada o helado, bien de nata o de vainilla. Yo, os lo sirvo con nata, que es lo que tenía en mi nevera en el momento de elaborarlo. ¿Vosotros con qué lo preferiríais?

Este postre ocupa algunas de las páginas del recopilatorio de recetas de más de 200 páginas que Kuki diseñó y que hoy puedo, ¡por fin!, compartir con vosotros. Pinchad en la imagen de debajo para descargarlo. Estoy segurísima de que os encantará porque todas las propuestas son más que estupendas. Y Kuki BORDÓ el trabajo.
RECETAS CON FRUTA



Y con esta receta me despido durante una temporadita hasta el mes de septiembre. Hogazanead, vaguead, tumbaos a la bartola, tocaos la barriga, y disfrutad mucho, mucho durante este mes de agosto, os lo permitan o no las vacaciones.

¡Feliz verano!


Summer pudding_3


Ingredientes
  • 150 gr de fresas
  • 150 gr de arándanos
  • 150 gr de moras
  • 100 gr de grosellas
  • 50 gr de azúcar blanquilla
  • 1 cdta de extracto de vainilla
  • 1 chorrito de zumo de limón
  • 6 rebanadas de pan de molde blanco cuadradas, sin corteza, o 3 rebanadas alargadas, de las de hacer enrollados
  • 200 ml de nata para montar (35% M.G.)
  • 1 cdta de azúcar glas
  • Menta (para decorar)
  • Mezcla de frutos rojos frescos para decorar
Además
  • Un recipiente redondo de 13 centímetros de diámetro de base y 20 centímetros de diámetro de boca
  • Film transparente
  • Un plato del mismo diámetro que la apertura del recipiente (20 centímetros)
  • Algo de peso: tarros de mermelada, latas, paquetes de pasta, etc
Elaboración
  1. Lavamos las frutas y las dejamos escurrir en un colador. Troceamos las fresas en un tamaño similar al del resto de las frutas.
  2. En un cazo amplio ponemos las frutas, el azúcar, el extracto de vainilla y el zumo de limón y llevamos a ebullición. Cocemos entre 4 y 5 minutos. Solo queremos que las frutas desprendan sus jugos, así que removeremos lo menos posible. Retiramos a un escurridor, separando las frutas de su jugo y reservando ambos.
  3. Forramos un recipiente redondo con dos láminas grandes de film transparente, poniendo una sobre la otra en forma de cruz y asegurándonos de que no quedan huecos.
  4. Con un pincel humedecemos las rebanadas de pan. Ponemos una de ellas (o la mitad de una alargada) en la base, y con el resto forramos las paredes del recipiente. No ha de quedar ni un solo hueco para evitar que los jugos escapen por ahí. Vertemos las frutas y repartimos bien. Añadimos unas cucharadas del jugo reservado. Como sobresaldrán bordes de pan, con cuidado de que no se rompan, los doblamos para tapar las frutas. Con otra rebanada (o la mitad de una alargada), tapamos el hueco central. Vertemos más cantidad de jugo, para que el pan quede bien empapado, pero reservando como un tercio de la cantidad de un vaso de agua. 
  5. Con el fin transparente cerramos el pudín y presionamos suavemente para ayudar a desprender los líquidos y que a su vez el pan los absorba. Ponemos encima un plato y sobre este algo de peso, como puede ser un tarro con mermelada, un paquete de arroz, etc.
  6. Reservamos en la nevera mínimo ocho horas.
  7. Para desmoldar, abrimos el film transparente, ponemos sobre lo que será la base del pudín un plato y le damos la vuelta. 
  8. Para acompañar, montamos la nata montada y la servimos con unas frutas rojas y unas hojitas de menta fresca. Espolvoreamos con azúcar glas.
Fuente: Scottish Heritage food and cooking, Carol Wilson and Christopher Trotter. Ed. Hermes House.