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27.4.15

Pollo a la portuguesa { #retotíaalia }

pollo-a-la-portuguesa


Que te hagas a la idea de una cosa, y que te den gato por liebre, no hace mucha gracia, ¿verdad? Claro, que todo depende de la seriedad del tema, y si no es de los que nos quitan la vida, mejor sacamos la enseñanza que podamos de la experiencia, y tiramos adelante. 

Cuando María, del blog Decorecetas, anfitriona del #retotíaalia del mes de abril, propuso el Pollo a la portuguesa como receta salada, una, teniendo en casa un pequeño libro sobre gastronomía lusa, se frotó las manos justo antes de tocar sus lomos y disponerse a indagar. Bueno, más bien a contrastar la receta que pudiera encontrar con la del recetario de Tía Alia. Voy directa al índice y ... ¡oops!, no encuentro nada por ese nombre. Así que pasamos al plan B: San Google. Y menuda sorpresa cuando descubro que el pollo a la portuguesa no es un plato portugués, sino que es una receta típica de la lejana Argentina. Pero es que los ingredientes que nos da Tía Alia en su receta distan de los que se ponen al fuego para junto al pollo para darle el nombre de "a la portuguesa". 

¿Preocupaciones? ¡Cero! Uno de los principales ganchos de los retos es la posibilidad que nos brindan de aprender, y de este reto iba a aprender cómo hacer un Pollo a la portuguesa que, irónicamente, de portugués no tiene nada, o quizás sí, porque tal cual leí en algún artículo, la razón de su sobrenombre puede deberse a que la receta incorpora pimiento verde y rojo, los colores que ondea la bandera de nuestro vecino, Portugal. 

La receta pintaba super sencilla, y con ingredientes que no exigen una compra especial en el súper. Imaginad si era fácil, que se fue haciendo mientras iba colocando la compra de la semana ;)

Os explico cómo hacer un Pollo a la portuguesa:

Ingredientes (Para 4 personas)

  • 1 pollo de 1 kg aproximadamente troceado (pedí al pollero un pollo pequeñito de ese peso aproximado)
  • 70 gr de pimiento verde italiano
  • 70 gr de pimiento rojo marrón
  • 70 gr de cebolla
  • 1 diente de ajo grande
  • 150 ml de vino blanco
  • 200 ml de tomate triturado (media lata)
  • Sal 
  • Pimienta
  • Una guindilla despepitada
  • Perejil picado para decorar
  • Patatas mini como guarnición

Elaboración

  1. En una cazuela ponemos dos cucharadas de aceite. Salpimentamos los trozos de pollo y los doramos a fuego fuerte.
  2. Pelamos la cebolla y la picamos en juliana fina. Picamos de la misma manera los dos tipos de pimiento, y pelamos y laminamos el diente de ajo. Una vez que los trozos de pollo están dorados, incorporamos las verduras y les vamos haciendo un hueco entre el pollo. Bajamos el fuego a una potencia media. Cuando comienzan a ablandarse, subimos el fuego antes de añadir el vino blanco. Dejamos que evapore el alcohol durante un par de minutos, y por último incorporamos el tomate triturado. Incorporamos bien con el pollo. Llevamos a ebullición, y una vez en ese punto, bajamos el fuego, añadimos la guindilla despepitada, tapamos, y dejamos cocer durante media hora. Al tratarse de un pollo pequeño, lo tendremos listo en muy poco tiempo. Comprobamos el punto de sal y pimienta y lo corregimos si fuera necesario.
  3. Como guarnición, lavamos unas patatas pequeñitas, o las cortamos en cuartos si son de mayor tamaño. Cocemos en el microondas entre cinco y siete minutos. Las sazonamos con sal y las servimos como acompañamiento. Por último, espolvoreamos un poquito de perejil picado.


30.3.15

Almejas a la marinera { #retotíaalia }

almejas a la marinera


En este mes de marzo, la anfitriona del #retotíaalia se ha alojado en el blog que regenta Luz, Cocinando en un abril encantado, y quien espero que haya abandonado su estado de piedra pómez tras enterarse de ser la elegida para organizar este reto que sigue dando vueltas por las cocinas de compañeras blogueras. 

El blog de Luz es de esos que cuando lo visitas, has de llevarte una silla cómoda para coger buena posición y leer todas las historias que nos cuenta. Dicharachera y amena. Así veo a Luz, aún sin conocerla.

Para el #retotíaalia, Luz eligió unas Almejas a la marinera como opción salada, y un Helado de fresa como dulce. Hacer almejas a la marinera iba a ser una tarea rápida y sencilla, y solo tardé cero coma en decidir qué preparar para el reto. Pero cuál fue mi sorpresa cuando al leer la receta, descubrí que entre sus ingredientes se encontraba el pimentón. ¿Por qué sorpresa? Pues porque las elaboraciones de almejas a la marinera que yo he comido siempre, no llevaban pimentón. Mi madre y mi suegra son la referencia que tengo, puesto que yo nunca las había hecho antes de ahora. Y ahí tenía la excusa para indagar sobre el tema. He podido descubrir que al menos la auténtica receta de almejas a la marinera es de origen gallego, y la salsa que sirve de base para esta preparación es igualmente de origen gallego. Esta puede llevar salsa de tomate o no, pero lo que sí es seguro es que lleva pimentón. Las demás, son variantes que se acercan a la clásica salsa verde, y que unos espesan con pan rallado y otros con harina. Así que aprendida la lección, solo faltaba ponerse el delantal y cocinar.

Lo primero que haremos será limpiar a conciencia las almejas para evitar encontrarnos restos de arena en su interior, porque no olvidemos que viven en el fondo del mar y que lo más normal es que contengan restos de arena en su interior. Las sumergimos en un recipiente con abundante agua que las cubra y una cucharadita de sal. Si alguna flota, la descartamos, y si alguna está rota también, y lo mismo si ya están abiertas, pues es señal de que están muertas. Las mantenemos sumergidas en el agua durante una hora, y transcurrido ese tiempo, las cogemos con la mano sin tocar el fondo y las lavamos en un colador bajo el chorro de agua fría.

Superado el primer paso, cogemos cuchara de palo y nos ponemos a cocinar. Os cuento cómo cocinar unas almejas a la marinera, una receta que es imprescindible acompañar con pan en buenas cantidades para aprovechar la salsa y toda la esencia. ¡Está que te mueres de buena! Es una receta que no había probado en la vida, y que francamente, volveré a repetir porque nos ha ... ¡requete chiflado! :)

Ingredientes

  • Medio kilo de almejas vivas
  • Medio vaso de agua
  • Media cebolla picada muy, muy finamente
  • Un diente de ajo picado también muy finamente
  • Una cucharadita de harina
  • Media cucharadita de pimentón dulce Las Hermanas
  • Media cucharadita de pimentón picante Las Hermanas
  • Medio vaso de vino blanco
  • Una hoja de laurel
  • Perejil fresco picado
  • Sal
  • Aceite de oliva

Elaboración

  1. Limpiamos las almejas según la explicación que figura unas líneas más arriba.
  2. Ponemos el medio vaso de agua a calentar en una cazuela, y cuando rompa a hervir, vertemos las almejas y las tapamos. Retiramos las almejas a medida que se van abriendo, y una vez retiradas todas, colamos el caldo de cocción poniendo un paño en el colador para asegurarnos de que no pasan restos de arena o de cualquier otra impureza que no desprendieran en el paso previo. Reservamos el caldo.
  3. En otra cazuela aparte ponemos dos cucharadas de aceite a calentar y pochamos la cebolla y el diente de ajo a fuego suave, removiendo con frecuencia para asegurarnos de que no llegan a dorarse. Cuando la cebolla comienza a ablandarse, incorporamos la harina, y removemos hasta que no queden grumos. A continuación los dos tipos de pimentón, removiendo rápidamente para que no se quemen, porque de lo contrario, nos amargaría la elaboración. Esto lo sabremos porque es justo el momento en el que el pimentón comienza a desprender su olor. Seguidamente vertemos el vino blanco, removemos, dejamos que evapore el alcohol un par de minutos, y a continuación vertemos el agua de cocción reservada y la hoja de laurel. Tapamos y dejamos cocer cinco minutos a fuego muy suave.
  4. Transcurrido este tiempo, añadimos las almejas, mezclamos muy bien para que la salsa penetre en el interior de las conchas, y dejamos cocer tapadas durante diez minutos aproximadamente.
  5. Picamos perejil fresco y lo añadimos en el último momento. 

Y con esta receta con la que he participado en el #retotíaalia me despido durante unos días en los que espero descansar, al menos lo haré del toque del despertador. Pero bien cierto es que no me faltarán actividades que atender y que poner en orden antes de volver a la carga tras las vacaciones.

¡Disfrutad de la Semana Santa!


23.2.15

Churros { #retotíaalia }

churros - receta tradional


A lo largo de la historia son muchas las parejas que se han formado, y mencionar a una de sus partes trae a nuestra memoria el segundo componente. Si mencionamos a Romeo, Julieta nos asalta la memoria rápidamente. Lo mismo ocurre si mencionamos a Epi, que justo después aparece Blas. Y podría seguir engrosando la lista con Marco Antonio y Cleopatra, con don Quijote y Sancho Panza, y seguro que a ti te vienen a la memoria muchas más parejas históricas.

Culinariamente hablando, hay parejas que dan sabor a nuestras recetas. Tal es el caso de la sal y la pimienta, del ajo y el perejil, de las uvas y el queso (aunque esta forma más bien parte de los dichos populares). Pero si hay una pareja gastronómica reina de los desayunos y meriendas, excusa de reuniones sociales entre familias y amigos, esa es la de los churros con chocolate. Este es, además, uno de los desayunos más populares de la gastronomía española. Y lo siento, pero no me lo puedo callar, de mi querido Madrid. Porque habrá quien haga ciertos gestos de extrañeza hacia otro popular madrileño como es el bocadillo de calamares, o el de gallinejas, o el de entresijos, pero a una taza de chocolate con churros no hay quien no le ponga ojitos, y muy especialmente en los fríos días de invierno. ¿A que no? Y si no que se lo pregunten a nuestros turistas, que no se van de Madrid sin haber tomado una buena taza de chocolate humeante, caliente, con su buena ración de churros bien dorados, azucarados y crujientes. ¿A que se os está haciendo la boca agua?

churros - receta tradional


Pues como una es muy lista y preveía esta estupenda sensación y necesidad en vosotros, para saciar ese deseo que os habrá entrado a muchos de tomaros unos ricos churros, os traigo la receta. 

Esta receta ve hoy la luz en el blog gracias a la propuesta que Begoña, que gestiona el blog Las recetas de Marichu y las mías, nos hizo para participar en el #retodetíaalia del mes de febrero, y del que ha sido anfitriona durante este mes. La otra propuesta, la salada, unos bollitos extremeños, se asemejaban mucho a una anterior propuesta en el mismo reto, así que la sonrisa delató mis pensamientos cuando me soplaron que los "churros" eran la propuesta dulce, y a la que fui de cabeza.

Elaborar churros en casa es muy fácil, pero os estaría engañando si os dijera que salen a la primera. Hay ciertos errores que pueden llevar al más estrepitoso de los fracasos, y además, provocar serios accidentes en la cocina. Así que si te animas a hacer churros, lee atentamente la explicación de la receta para no cometer pequeños errores por los que tengas que arrepentirte posteriormente.


churros - receta tradional


Ingredientes (Para unos 40 churros de palo)
  • 500 ml de agua
  • 250 gr de harina de trigo de todo uso
  • Una cucharadita rasa de sal de mesa
  • Una cucharada de aceite
  • Aceite de oliva suave, o de girasol, para freír
  • Azúcar 
Además
  • Una manga pastelera
  • Una boquilla rizada en forma de estrella de cinco puntas
Elaboración
  1. En una cazuela amplia ponemos el agua con la sal y el aceite a calentar y llevamos a ebullición.
  2. Llegado a ese punto, añadimos la harina de golpe y con una cuchara de madera damos vueltas sin parar hasta que la masa se ha convertido una bola de aspecto homogéneo.
  3. Engrasamos ligeramente la mesa de trabajo, volcamos la masa y dejamos atemperar durante un minuto. Transcurrido este tiempo, la masa aún seguirá algo caliente, pero la amasaremos dándole pequeños golpes hasta conseguir una masa suave y libre de burbujas de aire, ya que estas son las que pueden provocar explosiones en el proceso de fritura, y este es altamente peligroso. 
  4. En mi opinión, es algo dificultoso manejar toda la masa de una vez, así que yo la separé en dos partes. Comprimimos bien la manga, empujando la masa hacia la boquilla, para evitar burbujas de aire en su interior. 
  5. Engrasamos la mesa de trabajo y vamos formando palos de churros con la masa de unos 10 centímetros. También puedes formar los típicos lazos, pero por la textura de la masa, a mi me resultaba muy difícil, así que opté por los palos.
  6. En una sartén amplia y honda ponemos abundante aceite a calentar. El aceite ha de estar a una temperatura entre suave y caliente - muy importante - para evitar que la masa se abra y se deshaga en el aceite, o como también podría pasar, que la masa absorbiera demasiado aceite, resultando un churro de textura dura y grasienta. Introducimos los churros uno a uno en el aceite, les vamos dando la vuelta con frecuencia para que se vayan dorando uniformemente y los retiramos a una fuente con papel absorbente cuando hayan adquirido un ligero tono dorado.
  7. En un recipiente hondo ponemos abundante azúcar y rebozamos en él los churros.
  8. Preparamos un chocolate caliente para disfrutarlos como se merecen: mojándolos en él.




27.10.14

Popietas de lenguado Marly sobre salsa de tomates asados



El reto Tía Alia es un tío listo. Dijo que se iba, y se fue. Se fue de casa de su anfitriona del alma. Creció, y como es ley de vida, dijo que quería conocer mundo, oler otras cocinas, moverse entre otras sartenes, dejarse tocar por otras manos, y a Carmen no le quedó otra que aceptar su decisión. Todo esto ocurrió no hace mucho. Ocurrió a principios de septiembre.

Pero no se fue a casa ajena y desconocida, no, que tuvo su primera parada en casa amiga: la de Paula y su cocina Con las zarpas en la masa. Como el reto sabía que se acercaban los Pilares y le va la fiesta, cogió el petate y se plantó en casa de otra maña: Beatriz, de Sin salir de mi cocina. A estas alturas ya estará recuperado de su resaca, y pendiente de ver qué hemos publicado en el mes de octubre en su honor.

Pues prepárate, porque aquí va mi propuesta: unas propuestas de lenguado Marly sobre salsa de tomates asados.

Llevo una temporada más liada que la pata un indio, y a veces no me da tiempo de parar y coger aire. Así que cuando Beatriz publicó sus dos propuestas, yo elegí una que me solucionara una comida, y por este motivo hice la receta salada. Bueno, por esto y porque me encanta el pescado. Hablo por mi, que a mi familia no le va tanto, pero no queda otra que entrar por el aro. Anda, me he puesto chulita y todo ;)

Amigo #retotíaalia ... aquí tienes una prueba gráfica de lo que me inspiraste en tu receta ...

Ingredientes (Para 4 pax)
  • 1 lenguado grande para sacar 4 lomos
  • 8 espárragos verdes
  • 2 cdas de aceite de oliva
  • 8 hojas de albahaca fresca grandecitas, la mitad para hacer un aceite de albahaca, y la otra mitad para triturar con los tomates y hacer la salsa
  • 3 tomates medianos
  • 1 pimiento rojo mediano
  • 1 diente de ajo
  • 1 guindilla despepitada
  • Aceite de oliva
  • Sal 
  • Pimienta
  • Unas hojas de cebollino para atar las popietas
Elaboración

De la salsa de tomates asados
  1. Precalentamos el horno a 200ºC. En una fuente ponemos los tomates cortados por la mitad, el pimiento, el diente de ajo y la cayena. Rociamos con aceite de oliva y horneamos unos 45 minutos o hasta que el pimiento se haya asado. Los tomates necesitarán menos tiempo, así que podremos retirarlos a la media hora.
  2. Dejamos que el pimiento se temple para poder pelarlo. Ponemos todos los ingredientes junto con cuatro hojas de albahaca en el vaso de un robot y lo trituramos hasta que quede fino. Si fuera necesario, lo pasamos por un chino. Si usáis la thermomix, no es necesario este paso.
  3. Reservamos la salsa.
De los espárragos verdes
  1. De los espárragos eliminamos la parte del tallo más fibrosa, los lavamos y los escaldamos en agua hirviendo con sal durante un minuto. Retiramos a un colador grande y refrescamos con agua.
  2. Cortamos las yemas de un tamaño que al enrollarlo en el gallo, sobresalga. El resto lo picamos muy finito y lo salteamos en una sartén con una pizca de aceite hasta que se hayan dorado muy ligeramente. Reservamos.
De las popietas
  1. Sacamos los cuatro lomos del lenguado con la ayuda de un buen cuchillo, aunque este paso nos lo puede ahorrar el pescadero. Limpiamos los lomos muy concienzudamente para que no queden ni espinas ni restos de hiel. Los lavamos y los secamos con papel de cocina. Salamos ambos lados.
  2. Pasamos a elaborar el aceite de albahaca. Con una batidora trituramos cuatro hojas de albahaca, dos cucharadas de aceite y una pizquita de sal. Con la ayuda de un pincel de cocina, barnizamos los lomos de lenguado por el lado de la piel.
  3. Ponemos dos yemas de espárragos en la punta más fina del lomo del lenguado y por la parte de la piel y enrollamos. Para que la popieta no se deshaga, la atamos con un tallo de cebollino largo, o bien pinchamos la popieta con un palillo.
  4. Ponemos las popietas en un recipiente apto para microondas y con una pizquita de aceite y cocemos entre tres y cinco minutos, dependiendo del tamaño de los lomos.
Emplatado
  1. Para emplatar ponemos una base ligera de salsa de tomate y que habremos calentado previamente, y sobre esta una popieta y alrededor colocamos los trocitos de espárragos salteados.
  2. Adornamos con unas hojitas de albahaca y a comer se ha dicho.

29.9.14

Crema helada de limón

crema helada de limón


Sé que hoy habrá más de una que esté emocionada por ver cómo ha funcionado el nuevo #retodetíaalia. ¿Nuevo? Sí, nuevo. ¿No te habías enterado? ¡Esas neuronas despistadas ...! Je je je. No voy a encargarme yo de hacerlo, ya que aquí lo tienes todo clarito, clarito, pero muy brevemente te diré que el reto se ha hecho viajero. Vaya, que le gusta salir, ver mundo, y disfrutarlo. Y lo mismo un día pica la puerta de tu cocina pidiendo un huequito y ganas de cocinar con él. ¿Y le vas a decir que no? Lo dudo, lo dudo mucho. Y te lo digo yo, que lo acogí meses atrás y los dos nos entendimos tan ricamente ... para quienes piensen que no hay por donde cogerle, je je je.

Paula, editora del blog Con las zarpas en la masa, ha sido quien ha inaugurado esta nueva etapa en el reto. Ella es una de las que estará ansiosa por ver cómo nos las hemos apañado con sus dos propuestas: unas sardinas con tomate o una crema helada de limón. Por mi parte os diré, y te diré, Paula, que la opción que elegí, la dulce, ha sido de lo más fácil. La receta lo pintaba así, aunque si la elegí no fue este el punto que impulsó mi elección, si no el hecho de que fuera un helado, ¡y con el calor que seguía invadiendo Madrid!; que fuera de limón; y que íbamos a disfrutar bastante más la opción dulce que la salada con sus sardinas.

crema helada de limón


Inicié este "curso bloguero" en el mes de septiembre con unos polos cremosos de lima, y cierro el mes con un helado de limón. Curioso, ¿no? Y si la vida te da limones, ¿qué haces? ¡Helado de limón! Habrá quien prefiera hacer limonada, porque guste más o porque es lo que marca el dicho. En cualquier caso de lo que se trata es de cogerle el punto positivo a la las circunstancias de la vida, que no siempre saben a dulce.

Pero aquí estamos para compartir el punto dulce de la vida: cocinar, que es lo que nos gusta. Así que vamos a ello y os explico cómo he hecho esta crema helada de limón, que es súper sencilla y muy rica.

Después de leerme, no os olvidéis pasar por Con las zarpas en la masa para ver el recopilatorio que ha elaborado con nuestras creaciones, y para descubrir cuál será el blog anfitrión de octubre. ¡Vamos! :D

crema helada de limón


Ingredientes (Para 4p)

Para la base
  • 3 limones
  • Medio litro de leche
  • 4 yemas de huevo
  • 4 cdas de azúcar blanquilla
Para el almíbar
  • El zumo de los tres limones
  • La misma cantidad de zumo que de azúcar
Para decorar
  • Unas hojas de menta
  • Rodajas de limón
Elaboración
  1. Pelamos los tres limones, evitando al máximo la parte blanca. Yo utilicé un raspador de pieles de cítricos, que me facilita mucho la labor y retira solo la parte que tenemos que aprovechar de ellas. 
  2. Cocemos las pieles en un cazo con medio litro de leche que llevaremos a ebullición. Cuando rompa a hervir, retiramos el cazo del fuego, lo tapamos y dejamos infusionar durante una hora. Al cabo de este tiempo colamos la leche y dejamos templar.
  3. Aparte batimos las cuatro yemas con cuatro cucharadas de azúcar. Una vez que no notemos los cristales del azúcar al batir, añadimos la leche reservada poco a poco. Vertemos la mezcla en el cazo y lo llevamos al fuego. Calentamos a fuego suave y removiendo constantemente. Cuando notemos que empieza a espesar, lo retiramos del fuego y dejamos templar.
  4. Para hacer el almíbar exprimimos los tres limones. Pesamos su cantidad y empleamos la misma de azúcar. En mi caso salió medio vaso de zumo, así que empleé medio vaso de azúcar. Calentamos en el fuego a potencia media alta hasta que notemos que el almíbar comienza a espesar y al coger una pequeña cantidad con la cuchara y verterlo, notamos que cae como un hilo con cierto cuerpo y peso. Retiramos y dejamos templar.
  5. Cuando la mezcla de las yemas y el almíbar hayan perdido temperatura, los mezclamos. Vertemos la mezcla en unos ramequines y los llevamos al congelador. 
  6. Servimos decorando la crema con unas hojitas de menta y unas rodajitas de limón.
crema helada de limón


Notas
  • Es importante que cuando estamos trabajando con las yemas en el fuego, la potencia no sea muy alta, ya que la mezcla se puede cortar. Si os ocurre, basta con añadir un chorrito de leche fría y remover de nuevo.
  • Cuando hacemos helados es aconsejable raspar la mezcla a medida que se vaya congelando para evitar que se formen cristales. Yo hice la prueba en dos de las cremas y lo cierto es que apenas se nota diferencia con los dos helados que no raspé. 
  • En el helado predomina el sabor cítrico, que es como a nosotras, madre e hija, nos gusta. Pero obviamente le podéis ajustar ese punto a vuestro gusto.
  • Es aconsejable sacarlos del congelador unos cinco minutos antes de tomarlos, dependiendo del calor ambiental. Si no hace mucho calor, diez minutos nos permitirán manipularlo bien.

26.5.14

Pañuelos de tortilla dulce

Pañuelos de tortilla dulce_1 

Mayo. Mes de las flores. Un mes de mayo que va dando sus coletazos para despedirse de nosotros hasta el próximo año. Y como es habitual cada fin de mes, el reto Tía Alia asoma por esta ventanilla.

Lo normal sería que puestos a visitar las recetas que han participado en el reto este mes, cogiéramos nuestros bártulos para plantarnos en el blog que habitualmente juega como anfitrión: Tía Alia Recetas. Pero resulta que para este mes, el reto, caprichoso él, se tomó la libertad de hacer la maleta y plantarse en la puerta de un blog amigo: Rossgastronómica. Y claro, Rosalía, quien lo gestiona, ¿cómo iba a ser capaz de darle portazo? Es más, estoy más que segura que de haber podido, le habría albergado más tiempo del que lo tuvo consigo, ¿a que sí, Rosalía?

Las recetas que nos propuso Rosalía me parecieron increíblemente sencillas, y muy especialmente la propuesta dulce. Y yo, para darle un giro, y puestos a echar nuestra imaginación a volar bajo petición de la anfitriona de este mes, eso que hice. Pero la verdad es que mi idea, unas flores de tortilla, no salieron tal y como yo había planeado. Así que al final la propuesta dulce quedó simplificada en unos Pañuelos de tortilla rellenos de mermelada, nata montada y frambuesas.

Mi propuesta es muy, pero que muy sencilla en su elaboración. Pero, ¿cuántas veces hemos querido hacer un postre fácil y rapidito? Algo diferente a lo habitual. Muchas, ¿verdad que sí? Con esta sugerencia os invito a probar a hacer y a degustar una receta facilísima, suave y deliciosa que podéis adaptar a vuestros gustos y de acuerdo a ello, a variar los ingredientes.

Rosa

Y decía yo que este mes de mayo está a nada y menos de despedirse de nosotros. Y una, a la que ahora mismo estáis leyendo, también. Pero tranquilos, que me despido temporalmente.

Hace ya unas cuantas semanas que mis visitas a los blogs amigos se han visto muy, pero que muy mermadas, y muchos de vosotros sabéis que desde principios de año me encuentro inmersa en el mundo de los libros preparándome una oposición. La fecha de las primeras pruebas es más que inminente, y eso requiere concentración plena y entrega absoluta. A ello le añadimos que el mes de junio es un mes complicado y duro, laboralmente hablando, porque estamos en la recta final del curso, y llegan las correcciones de exámenes, las notas medias, las juntas de evaluación ..., un añadido a la responsabilidad que exige el preparar una oposición.

Así que me despido, por unos meses, pero echo el cerrojo a la cocina, aunque lo abriré esporádicamente. Solo haré acto de presencia por aquí para publicar el reto arrocero que comparto con mis compis de Directas al grano el día 11 de cada mes. Pero me pasaré por aquí para desearos un feliz verano antes de colgar el cartel de "Cerrado por vacaciones".

Y bueno, ahora, si quieres ver todas las propuestas del reto Tía Alia del mes de mayo, pincha aquí.

Y ahora sí ... ¡la receta!

Pañuelos tortilla dulce_2 

  Ingredientes (4p)
  • 4 huevos
  • Ralladura de limón
  • Canela en polvo
  • Azúcar en polvo
  • 250 ml de nata para montar - mínimo de M.G. 30%
  • Azúcar glas
  • Mermelada, en este caso de frutos rojos
  • 250 gr de frambuesas
  • Mantequilla
Elaboración
  1. Empezamos montando la nata, que ha de estar bien fría. Si no lo está lo bastante, podéis meterla en el congelador media hora antes. Cuando esté a medio montar, añadimos el azúcar glas (una cucharada). Vertemos en una manga pastelera y reservamos en la nevera.
  2. Batimos los huevos, uno a uno, para hacer cuatro tortillas individuales, y los aromatizamos con azúcar, canela en polvo y ralladura de limón a nuestro gusto.
  3. Ponemos una nuez de mantequilla a derretir en una sartén de unos 20 centímetros de diámetro. Vertemos el huevo y hacemos la tortilla. Retiramos a un plato y dejamos enfriar.
  4. Si alguna de las dos caras de la tortilla ha quedado más fea, untamos esta con la cantidad de mermelada que nos apetezca. Doblamos la tortilla en forma de triángulo. Introducimos unas frambuesas, rellenamos con nata montada y terminamos con unas frambuesas más.
  5. Para servir espolvoreamos con azúcar glas, y si nos apetece, con un poquito más de mermelada.

¡Sed felices durante todo este tiempo que dejo mi cocina! ¡Nos vemos!


28.4.14

Perrunillas {Reto Tía Alia abril}

Perrunillas_1 

Para este mes de abril el reto Tía Alia se portó, y se portó pero bien, y lo digo sin tintes de ironía. Nos daba a elegir entre un pudín de acelgas o unas perrunillas. ¡Y lo tuve claro desde el segundo -0,0! ¡Perrunillas! Me apetecía mucho meter las manos en la masa de un dulce tan, tan tradicional. 

Digamos que para este mes perdió un poco su espíritu retador, ese en el que elaborar una receta se convierte en una fórmula que muchas veces nos es tan difícil de despejar y ejecutar, y es que San Google podía echarnos un cable ;) En mi caso fue la mejor amiga de mi suegra, cacereña, quien me echó un capote y me dio pistas para elaborar unas perrunillas tal cual se elaboran en su pueblo natal.

Nunca antes había probado las perrunillas, o al menos, eso me pensaba yo, porque fue probarlas y darme cuenta de que sabían como un dulce típico del pueblo de mis padres y que por allí llaman simplemente "pastas".Y mis padres no son de tierras extremeñas, de donde son típicas estas delicias, si no de tierras zamoranas. Pero mira tú por dónde que resulta que en Salamanca también hay perrunillas. Y en Sevilla. ¿Será por la cercanía y que todo lo bueno termina traspasando fronteras? Sin duda que ese debe ser el motivo.

El remate de las perrunillas puede variar de una zona a otra, incluso dentro de la misma Extremadura. Hay quien bate una clara y unta con ella la superficie de las perrunillas; y hay quien como en mi caso, lo hizo montando la clara a punto de nieve, lo cual le confiere una textura súper crujiente que contrasta con la masa de la perrunilla que se deshace en la boca, y es un gustazo para el paladar. Las que veis en las fotos son de la primera hornada, pero poco después hubo una segunda, y una tercera, y mucho me temo que vendrán más porque son muy fáciles y rápidas de hacer. Aparte de ricas, que es el motivo clave para haber repetido :) Os puedo asegurar una cosa: de todas las recetas del reto que he elaborado esta es de las que más, más nos han gustado.

Uno de los secretos de una buena masa de perrunilla, según me confesó la amiga de mi suegra, es batir la manteca hasta que quede suave, suave, algo que por allí llaman batir a punto de nieve, lo mismo que para batir las claras.

Si queréis saber cómo elaboré estas perrunillas, aquí os dejo mi receta. Pero no os despistéis ni dejéis de visitar Tía Alia Recetas para ver las recetas del resto de sus participantes.

Perrunillas_2 

Ingredientes (Para unas 15 perrunillas tamaño mini)
  • 100 gr de manteca blanca a temperatura ambiente
  • 75 gr de azúcar blanquilla
  • 1 huevo a temperatura ambiente
  • 50 ml de aguardiente
  • 200 gr de harina de trigo normal
  • Azúcar para espolvorear
Elaboración
  1. Batir la manteca con unas varillas hasta que quede suave y uniforme, lo que llaman a punto de nieve.
  2. Añadir el azúcar y mezclar.
  3. Separar la yema de la clara. Añadir la yema a la manteca y reservar la clara.
  4. Añadir el aguardiente y mezclar.
  5. Incorporar la harina a poquitos y mezclar con una espátula. La masa ha de quedar compacta, suave y elástica. Darle forma de bola y refrigerar durante unas dos horas, dependiendo del calor ambiental.
  6. Precalentamos el horno a 170ºC. Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Formamos bolas de tamaño más pequeño que una pelota de golf, las aplastamos en la palma de la mano y le damos forma ovalada. Hundido la yema del dedo índice suavemente en la masa y colocamos la perrunilla en la bandeja de horno. Dejamos una separación de entre 2 y 3 centímetros entre cada perrunilla, pues se expandirán un poco.
  7. Montamos la clara a punto de nieve y colocamos una pequeña porción sobre cada perrunilla. Justo antes de introducir la bandeja en el horno, espolvoreamos con azúcar blanquilla al gusto y horneamos unos 30 minutos a media altura, con calor superior e inferior. Notaremos que la clara se empieza a dorar antes que la perrunilla en sí, pero no pasa nada. Las perrunillas han de quedar ligeramente doradas.
Notas
  • Este dulce gana de un día para otro, y si dejamos pasar más días, duran en perfectas condiciones. Eso sí, bien tapaditas, y mejor en un bote de metal de cierre hermético

31.3.14

Jamón en dulce con salsa de manzana

Jamón en dulce_1 

 ¡Toc, toc!

Nieves, Elena ... ¿estáis ahí?

Hoy, 31 de marzo, llamamos a la puerta de La cajita de Nieveselena para hacerles entrega de una de las dos recetas que nos propusieron cocinar para el reto de Tía Alia.

Si andáis un pelín perdidos os cuento que de nuevo Carmen, la anfitriona habitual del reto, y dueña y señora de ese maravilloso recetario que hace unos meses anduvo muy resuelto por mi casa, le concedió el permiso de pasearse por el blog de Nieves y Elena y ellas, hojita va, hijita viene, se quedaron prendadas de dos de sus tatantas recetas: el Jamón en dulce, como receta salada, y los Infantes, como receta dulce.

Mi decisión se inclinó hacia el lado salado, aunque también es verdad que precisamente este mes, de salado tiene más bien poco. Pero no creáis, que antes de tomar esta decisión, estuve pensando y pensando cómo elaborar este jamón. Las indicaciones de la tía Alia nos decían que debíamos quitarle la corteza y el hueso al jamón  y tenerlo cubierto de agua durante veinticuatro horas. Esto me hizo pensar que ese jamón podría ser una pata de jamón entera, salada, que se ponía en remojo para desalar; o que de no ser salada, se sumergía en agua para ayudarle a expulsar impurezas o restos de sangre. Yo no haría eso. Hoy en día podemos presumir de poder encontrar en el mercado las piezas de carne totalmente limpias y no requieren el paso que nos indica tía Alia.

Con carro en mano, ya en la carnicería, mi gozo se ve en un pozo cuando dispuesta a comprar un trozo de esa parte del cerdo que llaman jamón y que podemos aprovechar para hacer unos escalopes empanados, me veo con que no la tienen. Así que directamente pensé en un trozo de una pieza de lomo, y con ella hice este jamón en dulce.

Antes de ponernos el delantal, ¿nos vamos La cajita de Nieveselena a ver qué habrán preparado los participantes en el reto? ¡Allá vamos! :)

Jamón en dulce_2

Ingredientes (Para 4 personas)
  • 800 gramos de lomo de cerdo (aproximandamente)
  • 2 manzanas
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 palo de canela
  • 6 cdas de azúcar moreno
  • 1 cda de agua
  • Aceite de oliva
  • Una nuez de mantequilla
  • Media cdta de zumo de limón
  • Sal
Elaboración
  1. Precalentamos el horno a 180ºC, con calor superior e inferior.
  2. Vamos a empezar sellando el lomo. Salamos la pieza de carne por todos sus lados y ponemos un par de cucharadas de aceite en una tartera que pueda ir al horno para dorarlo a fuego fuerte y evitar que desprenda sus jugos. Este paso se hace rápidamente, pues a medida que cada lado se va dorando, vamos volteando la pieza.
  3. Pelamos las manzanas y reservamos la mitad de una de ellas para laminarla y emplearla para acompañar la carne en el plato. La manzana y media restante la partimos en trozos no muy grandes,  los regamos con el zumo de limón, y los añadimos a la tartera con la carne una vez que ya la hayamos sellado. Vertemos el vaso de vino e introducimos el palo de canela. Metemos la tartera en el horno a una altura baja y horneamos entre 40 y 50 minutos. Para comprobar si la carne ya está hecha, la pinchamos con la punta de un cuchillo, oprimimos un poco y si no sale un jugo rosado, la carne ya está cocinada. 
  4. Mientras la carne se hace, en una sartén pequeña doramos la media manzana que habíamos reservado laminada en una nuez de mantequilla a fuego suave. Cuando esté blandita y ligeramente dorada, espolvoreamos una cucharadita de azúcar moreno por encima, dejamos que se deshaga, le damos la vuelta para que se impregne del azúcar en el fondo de la sartén, y retiramos a un plato. 
  5. Una vez cocinada la carne, vamos a preparar un caramelo. En una sartén en la que quepa la pieza de carne, ponemos el azúcar y la cucharada de agua a fuego suave-medio, y mezclamos antes de que se caliente. Dejamos que el azúcar se vaya derritiendo solo, sin remover. En cuanto comience a burbujear ponemos la pieza de carne encima para que se envuelva con el caramelo. Lo volteamos para que se impregnen bien todos sus lados y retiramos a un plato.
  6. Trituramos la manzana que se había cocinado en el horno con la carne. Si queda muy espesa, añadimos un poquito de agua hasta que adquiera la textura que deseemos. Ajustamos su punto de sal.
  7. Para servir, cortamos la pieza de carne en filetes no muy gruesos, y los acompañamos con una ración de salsa de manzana, de unos gajos de manzana salteada y un hilo de caramelo que habrá sobrado de la preparación.
Notas
  • Es importante que la carne de cerdo esté bien cocida. Al igual que la de pollo o pavo, no debe quedar rosada o poco hecha, aunque es bien cierto que si te pasas del punto de cocción que necesita esta pieza, puedes pecar de que te quede seca. De ahí la importancia de controlar el punto de cocción mientras esté en el horno.


24.2.14

Huevos saturados de bechamel con boletus

Huevos saturados_1 

A veces me digo que cómo puede ser que no sea más simplista en mis explicaciones. Creo que tendría que aprender a sintetizar, pero por más que lo intento, no puedo. Al menos por este medio.

Si comparamos la explicación que tía Alia nos da de la receta que hoy os traigo para cumplir con el reto del mes de febrero ...


... con la que doy yo, creo que hay una notable, muy notable, diferencia.

Tía Alia, con 36 palabras, apaña el tema, ... que no lo soluciona. Y yo ... bueno, yo, prefiero no contar las palabras que he empleado, porque creo que mi frustración aumentaría por décimas de segundo.

La explicación que da tía Alia para la receta es la misma que daría tu madre o la mía si le preguntaras cómo hacer estos huevos saturados, con la salvedad de que tendríamos a nuestras madres bien cerquita para dado el caso de duda, preguntarles y resolver el conflicto en el momento. Pero no se da el caso de que tía Alia nos facilite un servicio de asistencia en la cocina de 24 horas al día. ¿No, verdad, Carmen? La pobrecita no está para estas historias, mucho me temo :(

Así que al final, yo, me enrollo como las persianas y os explico la receta como si fuera la primera vez que os enfrentarais a ella, aunque me consta, que al igual que yo, así habrá sido el caso para más de una, y de dos ...

Nunca había oído hablar de estos huevos, al menos fritos, porque en este mismo blog podéis ver otra versión: cocidos. Y por lo que he podido comprobar, por la red circulan recetas de huevos a la Villaroy, huevos encapotados, o huevos empanados. Muchos recuerdan la recuerdan como una receta de infancia. A mi, mi madre, no me los hizo nunca :(

Por darle un punto sabroso a la bechamel, que va muy espesa, por cierto, la he enriquecido con un boletus, ¡y qué sabor, madre mía! He puesto a descansar el huevito sobre una lámina de morcilla y los he rematado en el horno, por eso de evitar ingerir más grasas que las necesarias.

¿Inconvenientes?

Pues sí ...
  1. Si hubiera empleado huevos de codorniz, que eran mi idea inicial, habría resultado más fácil manipularlos. Y al mismo tiempo, menos contundentes.
  2. Si hubiera frito los huevos, seguramente la yema no habría cuajado de igual forma que la de un huevo cocido. ¿Hay algo más pecaminoso que ver una yema de huevo chorreante pidiendo un trozo de pan a gritos?
... pero desde luego, muy ricos. Eso por descontado :)

Y ahora os explico cómo elaboré mi receta, pero no os olvidéis de picar en la puerta de Tía Alia Recetas y hacer un recorrido por todas las propuestas de febrero, dulces y saladas.

Attention, dear readers :)


Huevos saturados_2

Ingredientes (Para 4 personas)

Para la bechamel espesa
  • 1 boletus (unos 100 gr)
  • 500 ml de leche
  • 65 gr de mantequilla
  • 65 gr de harina de trigo
  • Nuez moscada
  • Sal
Para los huevos
  • 4 huevos tamaño "L"
  • Pan rallado grueso
  • 1 huevo batido para rebozar
  • Aceite de oliva
  • Sal
Para la lámina de morcilla
  • 150 gr de morcilla de arroz
  • 1 huevo
  • 1 cda de harina de trigo
Además
  • Un cortapastas de 7-8 cm de diámetro (opcional)
Elaboración
  1. Empezamos con la bechamel
    1. Lavamos el boletus y lo secamos bien. Lo picamos en una brunoise muy finita y lo salteamos a fuego fuerte en una cucharadita de aceite de oliva. Retiramos a un plato y reservamos.
    2. En un cazo ponemos la mantequilla a fuego medio y cuando se haya fundido añadimos la harina. Removemos y tostamos para que pierda el sabor a crudo durante dos minutos. Añadimos la mitad de la leche y removemos enérgicamente con unas varillas para evitar la formación de grumos, aunque no pasa nada porque se formen; posteriormente la trituraremos. Vamos añadiendo el resto de la leche, removiendo. La bechamel comenzará a espesar. Cuanto más tiempo la tengamos al fuego, más espesará. Queremos una bechamel con una consistencia más espesa que la de unas natillas. Condimentamos con nuez moscada y sal al gusto. Retiramos del fuego y añadimos el boletus salteado y trituramos el conjunto. Lo llevamos de nuevo al fuego para que espese de nuevo, pues al incorporar el boletus, puede que la salsa se aligere. 
    3. Forramos una fuente amplia con papel vegetal y formamos cuatro círculos del tamaño de un huevo frito con la bechamel. Dejamos enfriar.
  2. Freímos los huevos.
    1. Ponemos un dedo de aceite de oliva en una sartén pequeña para freír los huevos y los freímos uno a uno. Ya en el aceite no moveremos el huevo ni lo bañaremos con el aceite caliente. Cuando la clara esté cuajada y la yema aún de color naranja, retiramos el huevo a un plato protegido con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
    2. Proseguimos de la misma manera con el resto de los huevos.
  3. Montaje de los huevos saturados.
    1. Ponemos un huevo sobre cada uno de los círculos de bechamel reservados y lo cubrimos con más bechamel. Dejamos templar y entonces introducimos la fuente en la nevera durante unas dos horas para que se enfríe por completo y poder manipular la masa bien.
    2. Transcurrido ese tiempo, procedemos con el empanado. Batimos un huevo y ponemos en un plato hondo el pan rallado. 
    3. Con un cortapastas daremos una forma redonda más perfecta a los huevos. Los pasamos por el huevo batido y después por el pan rallado. Reservamos sobre una fuente de horno protegida con papel vegetal.
  4. Horneado.
    1. Precalentamos el horno a 200ºC. Vertemos un chorrito de aceite sobre ellos y los horneamos durante 25-30 minutos o hasta que estén dorados.
  5. De la lámina de morcilla.
    1. Batimos un huevo y deshacemos la morcilla sobre él. Aplastamos con un tenedor, incorporamos la harina y mezclamos.
    2. Ponemos la masa entre dos láminas de papel vegetal y la extendemos con un rodillo hasta adquirir un grosor de unos 2 milímetros.
    3. Horneamos a 200ºC  a media altura, durante unos 20 minutos.
  6. Montaje.
    1. Ponemos una porción de la base de morcilla en el plato y sobre esta el huevo saturado.

Idea de la lámina de morcilla adaptada de la de maíz crujiente vista aquí

20.1.14

Pastelitos de langostinos y Pfeffernüsse de chocolate

Una vez más que me he lanzado a la piscina con el reto Tía Alia haciendo las dos recetas propuestas para abrir el año 2014, y con el frío que hace podía haberme quedado como una estatua de hielo, o haberme dado un buen porrazo contra el fondo, je je je.

De principio pensé en hacer los pastelitos de langostinos por eso del aire festivo que destilaban, y tan apropiados para las fiestas navideñas. ¡Y los hice! Pero precisamente por encontrarlos taaaan sencillos, quise mojarme, liarme la manta a la cabeza y hacer la receta dulce, que por cierto, no prometía salir a la primera porque incongruencias, a mi parecer, había unas cuantas: sumando fracciones de libra de manteca y mantequilla me salía una cantidad de grasa muy superior a la de harina, con lo cual, ¿qué tipo de masa podría salir de aquello? Desde luego, nada digno de ser amasado. ¿Y azúcar? ¿Tres veces más que harina? ¿A qué experimento azucarado tendría que enfrentarme? Y una vez conseguida la masa, se hacían bollitos y al horno, pero … ¿a qué temperatura? ¡Son las recetas de la tía Alia! Pero como reto que suponen, una no podía resignarse. No. 

Menos mal que Carmen nos echó un capote y nos sopló que las Cleokoladen Pfefferiusse de Tía Alia tenían primos hermanos por Alemania y Holanda y se presentaban en sociedad como Pfeffernüsse. Ella ya nos anticipó que son un dulce típico de estas fiestas navideñas por aquellas tierras. Investigué sobre estas galletas aromatizadas con especias, y muy especialmente con pimienta - de ahí lo de pfeffer.  Las cantidades de los ingredientes empleados en mis galletas no se rigen ni por lo encontrado en internet, ni por los ingredientes de la receta de la tía Alia, si no por el buen hacer que dictó mi sensatez de acuerdo a mi experiencia. Y eso que partía de la base de que una libra de peso equivalía a 450 gramos, según las anotaciones que la propia tía Alia tenía en su recetario. Lo que yo he obtenido son unas galletas de dos sabores: unas con chocolate y otras sin él. Y me queda la duda de si el resultado de esta receta son unas galletas o un dulce más parecido a unas pastas de té. 

Y cerrando la introducción os contaré que tanto la receta salada como la dulce nos ha gustado mucho. En la salada se agradece el dulzor del huevo hilado, un ingrediente con el que no cuenta la receta original. Y en la receta dulce, el toque de las especias, con las que tampoco cuenta originariamente, y especialmente el de la pimienta en la versión del chocolate, le queda muy, muy bien.

¿Y cómo habrá superado el reto la anfitriona, Carmen? ¿Y qué habrán logrado el resto de los participantes? Todo, todito, lo podréis ver aquí. ¡Empieza la segunda entrega de la diversión!

No me enrollo más, y vamos a por la propuesta salada:

Pastelitos de langostinos

Pastelitos de langostinos_1 

Ni más ni menos que unos vol-au-vent de hojaldre, siempre tan festivos y versátiles.


Ingredientes (Para 6 vol-au-vents)
  • 6 vol-au-vents de tamaño mediano
  • 9 langostinos
  • Un chorrito de brandy
  • 1/4 de vaso de agua con agua
  • 1 huevo tamaño "L"
  • 1 diente de ajo
  • 4 anchoas
  • 1/2 cda de harina de trigo
  • 1/2 vaso de agua con leche
  • Aceite de oliva
  • Huevo hilado (opcional, pero muy agradecido)
  • Cebollino para decorar
Elaboración
  1. Cocemos el huevo siguiendo este eco-truco. Una vez cocido lo dejamos enfriar y para pelarlo más fácilmente es aconsejable hacerlo estando muy frío. Separamos la clara de la yema. Picamos la clara muy, muy finamente, y desmenuzamos la yema con los dedos. Reservamos ambas por separado.
  2. Preparamos un concentrado de langostinos. Lavamos los langostinos y les despojamos de su cabeza, de las patas y de las carcazas. Dejamos el extremo final del cuerpo de seis de los langostinos para que queden más vistosos a la hora de decorar los vol-au-vents. En un cazo ponemos una cucharadita de aceite a calentar y sofreímos esos restos a fuego fuerte, aplastando las cabezas con una cuchara de madera para extraer sus jugos. Cuando comiencen a ponerse de color naranja, añadimos el chorrito de brandy, dejamos evaporar el alcohol, añadimos un cuarto de un vaso de agua y dejamos que reduzca hasta 1/3 de su volumen original. Colamos y reservamos.
  3. En una sartén pequeña ponemos una cucharadita de aceite y sofreímos a fuego muy fuerte los nueve langostinos. Salamos al final y retiramos a un plato. Dejamos enfriar y entonces picamos muy, muy finamente los tres langostinos sin los extremos de los cuerpos.
  4. En  un mortero machacamos el diente de ajo y las anchoas picaditas. Reservamos
  5. Para preparar la crema que nos servirá para rellenar los vol-au-vents, ponemos una cucharadita de aceite a calentar en la misma sartén en la que salteamos los langostinos. Una vez caliente añadimos la harina y removemos rápidamente para que no se formen grumos. Tostamos la harina y vertemos el medio vaso de leche poco a poco. Llevamos a ebullición y entonces añadimos la yema de huevo, que aplastaremos con una cuchara. Seguidamente, el majado de ajo y anchoas y el concentrado de langostinos, junto con los langostinos y la clara de huevo picaditos. Removemos y dejamos que espese a fuego medio-bajo. La crema estará lista cuando al removerla comience a despegarse de las paredes de la sartén. Dejamos enfriar. Una vez fría, la metemos en una manga pastelera para poder rellenar más fácilmente los vol-au-vents
  6. Rellenamos cada hojaldre con una parte de la crema, procurando que sobresalga un poquito. En el medio insertamos un langostino por la parte del tronco, y servimos con huevo hilado alrededor,  junto con un poquito de cebollino picado. 

Cleokoladen Pfefferiusse


Pfeffernüsse de chocolate_1



Ingredientes (Para 20 galletas)

  • 150 gr de harina de trigo
  • 60 gr de mantequilla 
  • 60 gr de manteca blanca (de cerdo)
  • 110 gr de azúcar blanquilla
  • 1/2 cdta de levadura química
  • 1 cdta de chocolate en polvo sin azúcar
  • 5 vainas de semillas de cardamomo machacadas en un mortero
  • 1/2 cdta de mezcla de especias
  • 1/4 cdta de pimienta molida
Elaboración
  1. En un recipiente ponemos la harina, la mantequilla, la manteca y el azúcar y mezclamos los ingredientes frontando unos con otros con las manos para formar una especie de migas.
  2. Añadimos las especias y la levadura y amasamos bien. Separamos la masa en dos mitades y a una de ellas le añadimos el cacao en polvo. Mezclamos. Hacemos una bola con cada mitad, las envolvemos en film transparente y las guardamos en la nevera el máximo tiempo posible. Cuando más fría esté la masa en el momento de manipularla, menor riesgo correremos de que las galletas se extiendan demasiado en el horno, entre dos y tres horas.
  3. Precalentamos el horno a 175º. Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Formamos bolitas del tamaño de una nuez y las colocamos en la bandeja, dejando un espacio de unos cuatro centímetros entre cada bolita. Horneamos unos 15 minutos o hasta que los bordes de las galletas comiencen a dorarse. Sacamos del horno y dejamos templar, retirándolas a una rejilla para que se enfríen por completo. Para nuestro gusto, las de chocolate estaban bastante más sabrosas que las sencillas.

25.11.13

Bollitos rellenos y Castañas al chocolate {Dia de publicación reto Tía Alia de noviembre}

Castañas_collage

La entrada de hoy es muy especial.

Para entenderlo basta con leer la entrada en la que Carmen publicaba las propuestas del reto Tía Alia para el mes de noviembre y poder haceros una idea de sobre qué va el tema.

El preámbulo a esta propuesta se dibujó un día de septiembre entre zarzales cuando me surgió la curiosidad por saber cómo gestionaba Carmen la elección de las recetas que forman parte de cada uno de sus retos mensuales. Aquello le alumbró de tal manera, que un día me invitó a ser yo quien eligiera qué dos recetas serían las propuestas para el mes de noviembre. En cuanto tuve su tesorito en mis manos, el recetario de la Tía Alia, no perdí tiempo para ponerme a hacer los deberes. ¡Y menudos deberes! ¡Ojalá todos los que tuviera que hacer fueran tan entretenidos, divertidos, instructivos y gratificantes! 

Una vez elegidas las dos recetas para el mes de noviembre, como buena anfitriona, mi sensatez me dijo que lo más lógico sería hacer las dos y mostrároslas. Y digo "anfitriona" porque el siguiente testigo que me invitó a coger Carmen fue el de gestionar la publicación del reto de noviembre con todas las recetas participantes desde mi blog. ¡Esto ya se convirtió en el sumum!

Como podréis ver más abajo, en el listado de participaciones, por desbancada ha arrasado la receta dulce. ¡Y yo que pensaba que eso de pelar castañas iba a a echar a muchos de los participantes atrás! Y ya veo que no; que ha tenido mucho tirón. Pero los bollitos rellenos no tienen desperdicio, os lo aseguro. Así que os animo a hacerlos a aquellos quienes no los han hecho.

Y ahora os cuento cómo he hecho las recetas propuestas para noviembre. ¿Preparados?


BOLLITOS RELLENOS


El motivo por el que elegí estos bollitos rellenos es porque me no me parecieron nada complicados y a la vez muy versátiles por la variedad de farsas que podríamos elegir para rellenarlos. Lo que es cierto es que calorías no le faltan. Si decides hacerlos para tomar por unidades para una cena, llenan. Pero también los puedes hacer para un picoteo presentándolos cortados en cuartos, contando con diferentes rellenos y así no te faltará variedad. En mi caso aproveché que hice cocido madrileño para emplear parte de la carne y del caldo para su elaboración.

Bollitos rellenos_collage


Ingredientes
  • Panecillos tipo brioche
  • Caldo de cocido (no más de medio litro)
  • Carne de cocido muy picadita
  • Leche
  • 2 cdas de harina de trigo
  • Sal
  • Pimienta molida
  • Nuez moscada
  • 2 huevos
  • Harina para rebozar
  • Aceite de oliva
Elaboración
  1. El día de antes preparamos la farsa, que es la misma que para hacer unas croquetas de cocido. Picamos la carne del cocido muy finamente. Ponemos a calentar un par de cucharadas de aceite en la sartén, añadimos la carne y la mareamos en la sartén para deshacerla. Añadimos las dos cucharadas de harina, removemos, dejamos tostar, y a continuación vertemos leche, la suficiente que cubra la carne, y removemos y removemos. Sazonamos al gusto y bajamos el fuego casi al mínimo (en potencia 3 de 9 en mi vitro). Dejamos cocer despacito, removiendo con frecuencia. La masa estará lista cuando haya espesado y se separe fácilmente de las paredes de la sartén. Retiramos del fuego y dejamos templar. Es preferible no refrigerar la masa para que al untarla en los panecillos nos resulte más fácil.
  2. Abrimos los panecillos como que fueran un libro. Quitamos un poquito de la miga de la concha superior, rellenamos ese hueco con masa de las croquetas y también sobre la concha inferior. Procedemos de la misma manera con todos los demás.
  3. Ponemos un colador grande y bajo este, un recipiente hondo para que recoja el excedente de caldo a medida que bañamos los panecillos a base de cucharadas. No sumerjáis los panecillos en el caldo. Enharinamos los panecillos, los pasamos por los huevos batidos y a continuación los freímos en un cazo pequeño con aceite caliente. Retiramos a una fuente amplia protegida con pepel absorbente. 

CASTAÑAS AL CHOCOLATE

El por qué elegí esta receta de castañas es bastante obvio tratándose de un reto del mes de otoño, ¿no creéis? Rico, muy rico. Las castañas y el chocolate, junto con el suave toque a Bailey's hacen una conjunción muy bien avenida. Pero que muy buena.

Castañas al chocolate_collage

Ingredientes (Para 4 vasitos)
  • 350 gramos de castañas ya peladas y alguna más para decorar
  • Agua
  • 175 ml de leche
  • 50 gramos de chocolate postres Valor
  • 4 cdas de azúcar blanquilla
  • Unos bizcochos de soletilla
  • Bailey's
  • 50 gramos de chocolate postres Valor + 1 cda de nata líquida para hacer un ganaché
Elaboración
  1. Empezamos preparando las castañas para pelarlas más fácilmente. Primero las lavamos y las secamos bien. Les damos un pequeño corte porque vamos a cocinarlas en el micro y no queremos que exploten dentro. Colocamos entre diez y doce castañas en un plato, sin apelotonarlas, y las cocinamos durante 35 segundos. Aún en caliente, pero sin quemar (os vendrán bien unos guantes de cirujano) las pelamos valiéndonos de la punta de un cuchillo. Veréis que se pelan muy bien, y mejor en caliente o templado que en frío. Si queremos utilizar alguna para decorar, y las queremos enteras, el corte debemos dárselo justo en la base de la castaña para que salga entera.
  2. Ponemos las castañas ya peladas en una cazuela y las cubrimos con agua, llevamos a ebullición y las cocemos hasta que estén tiernas, pero sin que lleguen a deshacerse; unos 25 minutos. Colamos y una vez en templado las trituramos. Queda un puré espeso que reservaremos.
  3. En un cazo ponemos la leche, el azúcar y el chocolate a calentar, y removemos para que el chocolate se vaya deshaciendo. Será entonces cuando añadamos el puré de castañas que removeremos hasta su completa incorporación. 
  4. Preparamos los bizcochos de soletilla. En este caso los corté de la misma longitud que las paredes de los vasitos que utilizaría como molde para este postre. Los barnicé de Bailey's y fui rellenando los vasitos poco a poco y a cucharadas. Par evitar que ser formaran burbujas de aire, les daba suaves golpes contra la encimera de la cocina, y seguíamos rellenando hasta completarlos.
  5. Para hacer el ganaché que nos servirá para bañar las castañas enteras que emplearemos para adornar y como salsa para acompañar, ponemos el chocolate y la nata en un recipiente apto para microondas y programamos en tramos de diez segundos para que no se queme. Sacamos el recipiente, removemos, comprobamos el punto del chocolate y hasta puede que removiendo se termine de deshacer con el propio calor residual.
  6. Para servir, desmoldamos los vasitos y decoramos el postre con castañas bañadas en la ganaché de chocolate y un hilito de ganaché.

Espero que hayáis disfrutado con las propuestas de este mes, si no tanto como yo, al menos que hayáis terminado satisfechos de vuestro trabajo.

Y para demostrarlo, vamos a darnos un paseo por todas las recetas participantes, empezando, por supuesto, por la anfitriona mayor del reto, Carmen desde Tía Alia Recetas.

Salado - Bollitos rellenos

Os recuerdo que el lunes 9 de diciembre, Carmen anunciará cuáles son las propuestas para el mes de diciembre y que debido a las fiestas navideñas, la publicación de vuestras recetas tendrá lugar el 20 de enero de 2014.

Y tú, querida Carmen, ven aquí y no te me escapes, que no puedo cerrar esta entrada sin agradecerte el  querer compartir conmigo algo tan preciado por ti como es el recetario de tu tía Alia y que hayas abierto con esta invitación una puerta a futuras propuestas amigas.





28.10.13

Huevos a la mousse

Huevos a la mouse_1 

Cuando a principios de octubre Carmen publicó las dos propuestas del reto Tía Alia que nos acompañarían en este mes, al leer la opción salada no pude menos que lanzar una exclamación de sorpresa al ver que en la elaboración de la receta tía Alia había incorporado medidas en cristiano expresadas en gramos, algo del todo inusual en su recetario.

Pero ... ¡vaya! la chispa que da emoción a este reto perdía un tanto de fuerza porque si hay algo que más tirón puede tener es retarnos nosotras mismas y ver cómo somos capaces de superar esas pequeñas pruebas que Carmen nos pone -ahora me huelo yo que va a llegar ella y nos lo va a poner un poco más difícil en las próximas propuestas; espero que no. ¡Glup! ;) Aunque visto desde el día de hoy, y echando la vista atrás al mes de octubre, un mes bastante complicado para mi, no puedo menos que darle las gracias porque una vez encontrado el día para darle salida a la receta, ha sido ponerme a ella y salir a la primera. ¡Plas, plas, plas! (aplausos)

A pesar de que las dos propuestas me gustaron mucho desde el día en que fueron publicadas, los acontecimientos hicieron que al final me lanzara a la receta salada, ya que la dulce, unas pastas de almendra, son muy, pero que muy parecidas a otras que tengo listas en la parrilla de salida y de la que pueden dar buena cuenta un grupo de aficionadas a las galletas decoradas ;) No obstante, puesto que las pastas de almendra me han de gustar sí o sí, y son tan, tan fáciles de hacer, no descarto hacerlas lo más mínimo.

¿Y qué ha resultado de la receta salada? Los huevos a la mousse de tía Alia son sencillamente unos flanecitos salados muy suaves y agradecidos de comer. Podríamos utilizar los mismos ingredientes para hacer una tortilla francesa. Pero sin duda, tía Alia hace honor a su buen gusto presentando estos flanecitos tan vistosos en un formato diferente.

¡Cómo me nos ha gustado esta recetita! Me ha solucionado una cena, una cena rápida y bien rica.

Os doy todo lujo de detalles ...

Huevos a la mousse_3 

 Ingredientes (para 4 personas)
  • 6 huevos tamaño "L"
  • 50 gramos de queso parmesano rallado
  • 50 gramos de jamón serrano picado muy, muy finamente
  • 2 cucharadas de bechamel
  • 2 cucharadas de preparado vegetal (de venta en Mercadona) o en su defecto nata líquida espesa o  montada
  • un pellizco de sal
  • una pizca de pimientas variadas molidas
  • 1 pimiento del piquillo
  • Sésamo negro (para decorar)
  • La parte blanca de un puerro (10 centímetros)
  • Aceite de oliva
Huevos a la mousse_2

Elaboración
  1. Empezamos preparando la bechamel, una bechamel ligera que elaboré con la mitad de los ingredientes que podéis encontrar aquí. Una vez hecha, reservamos cuatro cucharadas por un lado, quedando una bechamel blanca, y al resto le añadimos un pimiento del piquillo que trituraremos en un robot de cocina obteniendo una bechamel rosa. Reservamos.
  2. Lavamos la parte del puerro que vamos a utilizar y la picamos en juliana muy, muy fina. La freímos en una cucharada de aceite en una sartén hasta que se haya dorado ligeramente. Retiramos a un plato protegido con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
  3. Precalentamos el horno a 180ºC e introducimos una fuente con agua para cocer los "huevos" al baño María.
  4. En un recipiente batimos los huevos con  unas varillas manuales y añadimos el queso parmesano rallado y el jamón. Salpimentamos al gusto, teniendo en cuenta que tanto el queso como el jamón aportan su toque de sal. Mezclamos bien.
  5. De la bechamel blanca reservada, incorporamos dos cucharadas a los huevos y además dos cucharadas de preparado vegetal o nata, tal cual especifico en los ingredientes.
  6. Repartimos los huevos en unas flaneras individuales. Si son de silicona (como es mi caso) tan solo las engrasamos con la ayuda de una brochita; si son de otro material, es conveniente engrasarlas y espolvorearlas con pan rallado. Las introducimos en el horno, asegurándonos que les llega agua hasta la mitad, y las cocemos durante 25 minutos o hasta que al pinchar la masa con un palillo, este salga limpio.
  7. Para servir, en un plato extendemos una pequeña cantidad de la bechamel rosa en forma de círculo. A modo decorativo, ponemos unas gotas de la bechamel blanca alrededor de los "huevos" y con la punta de una brocheta hacemos una marca que dirigimos hacia la siguiente gota. Espolvoreamos unas semillas de sésamo negro alrededor y el puerro frito por encima de los flanecitos. 
¡Y a disfrutar!

... Y ahora, ¿os venís de paseo para saber cómo han cocinado otros amigos las recetas de este mes? Podréis verlas todas aquí