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26 mayo 2014

Pañuelos de tortilla dulce

Pañuelos de tortilla dulce_1 

Mayo. Mes de las flores. Un mes de mayo que va dando sus coletazos para despedirse de nosotros hasta el próximo año. Y como es habitual cada fin de mes, el reto Tía Alia asoma por esta ventanilla.

Lo normal sería que puestos a visitar las recetas que han participado en el reto este mes, cogiéramos nuestros bártulos para plantarnos en el blog que habitualmente juega como anfitrión: Tía Alia Recetas. Pero resulta que para este mes, el reto, caprichoso él, se tomó la libertad de hacer la maleta y plantarse en la puerta de un blog amigo: Rossgastronómica. Y claro, Rosalía, quien lo gestiona, ¿cómo iba a ser capaz de darle portazo? Es más, estoy más que segura que de haber podido, le habría albergado más tiempo del que lo tuvo consigo, ¿a que sí, Rosalía?

Las recetas que nos propuso Rosalía me parecieron increíblemente sencillas, y muy especialmente la propuesta dulce. Y yo, para darle un giro, y puestos a echar nuestra imaginación a volar bajo petición de la anfitriona de este mes, eso que hice. Pero la verdad es que mi idea, unas flores de tortilla, no salieron tal y como yo había planeado. Así que al final la propuesta dulce quedó simplificada en unos Pañuelos de tortilla rellenos de mermelada, nata montada y frambuesas.

Mi propuesta es muy, pero que muy sencilla en su elaboración. Pero, ¿cuántas veces hemos querido hacer un postre fácil y rapidito? Algo diferente a lo habitual. Muchas, ¿verdad que sí? Con esta sugerencia os invito a probar a hacer y a degustar una receta facilísima, suave y deliciosa que podéis adaptar a vuestros gustos y de acuerdo a ello, a variar los ingredientes.

Rosa

Y decía yo que este mes de mayo está a nada y menos de despedirse de nosotros. Y una, a la que ahora mismo estáis leyendo, también. Pero tranquilos, que me despido temporalmente.

Hace ya unas cuantas semanas que mis visitas a los blogs amigos se han visto muy, pero que muy mermadas, y muchos de vosotros sabéis que desde principios de año me encuentro inmersa en el mundo de los libros preparándome una oposición. La fecha de las primeras pruebas es más que inminente, y eso requiere concentración plena y entrega absoluta. A ello le añadimos que el mes de junio es un mes complicado y duro, laboralmente hablando, porque estamos en la recta final del curso, y llegan las correcciones de exámenes, las notas medias, las juntas de evaluación ..., un añadido a la responsabilidad que exige el preparar una oposición.

Así que me despido, por unos meses, pero echo el cerrojo a la cocina, aunque lo abriré esporádicamente. Solo haré acto de presencia por aquí para publicar el reto arrocero que comparto con mis compis de Directas al grano el día 11 de cada mes. Pero me pasaré por aquí para desearos un feliz verano antes de colgar el cartel de "Cerrado por vacaciones".

Y bueno, ahora, si quieres ver todas las propuestas del reto Tía Alia del mes de mayo, pincha aquí.

Y ahora sí ... ¡la receta!

Pañuelos tortilla dulce_2 

  Ingredientes (4p)
  • 4 huevos
  • Ralladura de limón
  • Canela en polvo
  • Azúcar en polvo
  • 250 ml de nata para montar - mínimo de M.G. 30%
  • Azúcar glas
  • Mermelada, en este caso de frutos rojos
  • 250 gr de frambuesas
  • Mantequilla
Elaboración
  1. Empezamos montando la nata, que ha de estar bien fría. Si no lo está lo bastante, podéis meterla en el congelador media hora antes. Cuando esté a medio montar, añadimos el azúcar glas (una cucharada). Vertemos en una manga pastelera y reservamos en la nevera.
  2. Batimos los huevos, uno a uno, para hacer cuatro tortillas individuales, y los aromatizamos con azúcar, canela en polvo y ralladura de limón a nuestro gusto.
  3. Ponemos una nuez de mantequilla a derretir en una sartén de unos 20 centímetros de diámetro. Vertemos el huevo y hacemos la tortilla. Retiramos a un plato y dejamos enfriar.
  4. Si alguna de las dos caras de la tortilla ha quedado más fea, untamos esta con la cantidad de mermelada que nos apetezca. Doblamos la tortilla en forma de triángulo. Introducimos unas frambuesas, rellenamos con nata montada y terminamos con unas frambuesas más.
  5. Para servir espolvoreamos con azúcar glas, y si nos apetece, con un poquito más de mermelada.

¡Sed felices durante todo este tiempo que dejo mi cocina! ¡Nos vemos!


28 abril 2014

Perrunillas {Reto Tía Alia abril}

Perrunillas_1 

Para este mes de abril el reto Tía Alia se portó, y se portó pero bien, y lo digo sin tintes de ironía. Nos daba a elegir entre un pudín de acelgas o unas perrunillas. ¡Y lo tuve claro desde el segundo -0,0! ¡Perrunillas! Me apetecía mucho meter las manos en la masa de un dulce tan, tan tradicional. 

Digamos que para este mes perdió un poco su espíritu retador, ese en el que elaborar una receta se convierte en una fórmula que muchas veces nos es tan difícil de despejar y ejecutar, y es que San Google podía echarnos un cable ;) En mi caso fue la mejor amiga de mi suegra, cacereña, quien me echó un capote y me dio pistas para elaborar unas perrunillas tal cual se elaboran en su pueblo natal.

Nunca antes había probado las perrunillas, o al menos, eso me pensaba yo, porque fue probarlas y darme cuenta de que sabían como un dulce típico del pueblo de mis padres y que por allí llaman simplemente "pastas".Y mis padres no son de tierras extremeñas, de donde son típicas estas delicias, si no de tierras zamoranas. Pero mira tú por dónde que resulta que en Salamanca también hay perrunillas. Y en Sevilla. ¿Será por la cercanía y que todo lo bueno termina traspasando fronteras? Sin duda que ese debe ser el motivo.

El remate de las perrunillas puede variar de una zona a otra, incluso dentro de la misma Extremadura. Hay quien bate una clara y unta con ella la superficie de las perrunillas; y hay quien como en mi caso, lo hizo montando la clara a punto de nieve, lo cual le confiere una textura súper crujiente que contrasta con la masa de la perrunilla que se deshace en la boca, y es un gustazo para el paladar. Las que veis en las fotos son de la primera hornada, pero poco después hubo una segunda, y una tercera, y mucho me temo que vendrán más porque son muy fáciles y rápidas de hacer. Aparte de ricas, que es el motivo clave para haber repetido :) Os puedo asegurar una cosa: de todas las recetas del reto que he elaborado esta es de las que más, más nos han gustado.

Uno de los secretos de una buena masa de perrunilla, según me confesó la amiga de mi suegra, es batir la manteca hasta que quede suave, suave, algo que por allí llaman batir a punto de nieve, lo mismo que para batir las claras.

Si queréis saber cómo elaboré estas perrunillas, aquí os dejo mi receta. Pero no os despistéis ni dejéis de visitar Tía Alia Recetas para ver las recetas del resto de sus participantes.

Perrunillas_2 

Ingredientes (Para unas 15 perrunillas tamaño mini)
  • 100 gr de manteca blanca a temperatura ambiente
  • 75 gr de azúcar blanquilla
  • 1 huevo a temperatura ambiente
  • 50 ml de aguardiente
  • 200 gr de harina de trigo normal
  • Azúcar para espolvorear
Elaboración
  1. Batir la manteca con unas varillas hasta que quede suave y uniforme, lo que llaman a punto de nieve.
  2. Añadir el azúcar y mezclar.
  3. Separar la yema de la clara. Añadir la yema a la manteca y reservar la clara.
  4. Añadir el aguardiente y mezclar.
  5. Incorporar la harina a poquitos y mezclar con una espátula. La masa ha de quedar compacta, suave y elástica. Darle forma de bola y refrigerar durante unas dos horas, dependiendo del calor ambiental.
  6. Precalentamos el horno a 170ºC. Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Formamos bolas de tamaño más pequeño que una pelota de golf, las aplastamos en la palma de la mano y le damos forma ovalada. Hundido la yema del dedo índice suavemente en la masa y colocamos la perrunilla en la bandeja de horno. Dejamos una separación de entre 2 y 3 centímetros entre cada perrunilla, pues se expandirán un poco.
  7. Montamos la clara a punto de nieve y colocamos una pequeña porción sobre cada perrunilla. Justo antes de introducir la bandeja en el horno, espolvoreamos con azúcar blanquilla al gusto y horneamos unos 30 minutos a media altura, con calor superior e inferior. Notaremos que la clara se empieza a dorar antes que la perrunilla en sí, pero no pasa nada. Las perrunillas han de quedar ligeramente doradas.
Notas
  • Este dulce gana de un día para otro, y si dejamos pasar más días, duran en perfectas condiciones. Eso sí, bien tapaditas, y mejor en un bote de metal de cierre hermético

31 marzo 2014

Jamón en dulce con salsa de manzana

Jamón en dulce_1 

 ¡Toc, toc!

Nieves, Elena ... ¿estáis ahí?

Hoy, 31 de marzo, llamamos a la puerta de La cajita de Nieveselena para hacerles entrega de una de las dos recetas que nos propusieron cocinar para el reto de Tía Alia.

Si andáis un pelín perdidos os cuento que de nuevo Carmen, la anfitriona habitual del reto, y dueña y señora de ese maravilloso recetario que hace unos meses anduvo muy resuelto por mi casa, le concedió el permiso de pasearse por el blog de Nieves y Elena y ellas, hojita va, hijita viene, se quedaron prendadas de dos de sus tatantas recetas: el Jamón en dulce, como receta salada, y los Infantes, como receta dulce.

Mi decisión se inclinó hacia el lado salado, aunque también es verdad que precisamente este mes, de salado tiene más bien poco. Pero no creáis, que antes de tomar esta decisión, estuve pensando y pensando cómo elaborar este jamón. Las indicaciones de la tía Alia nos decían que debíamos quitarle la corteza y el hueso al jamón  y tenerlo cubierto de agua durante veinticuatro horas. Esto me hizo pensar que ese jamón podría ser una pata de jamón entera, salada, que se ponía en remojo para desalar; o que de no ser salada, se sumergía en agua para ayudarle a expulsar impurezas o restos de sangre. Yo no haría eso. Hoy en día podemos presumir de poder encontrar en el mercado las piezas de carne totalmente limpias y no requieren el paso que nos indica tía Alia.

Con carro en mano, ya en la carnicería, mi gozo se ve en un pozo cuando dispuesta a comprar un trozo de esa parte del cerdo que llaman jamón y que podemos aprovechar para hacer unos escalopes empanados, me veo con que no la tienen. Así que directamente pensé en un trozo de una pieza de lomo, y con ella hice este jamón en dulce.

Antes de ponernos el delantal, ¿nos vamos La cajita de Nieveselena a ver qué habrán preparado los participantes en el reto? ¡Allá vamos! :)

Jamón en dulce_2

Ingredientes (Para 4 personas)
  • 800 gramos de lomo de cerdo (aproximandamente)
  • 2 manzanas
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 palo de canela
  • 6 cdas de azúcar moreno
  • 1 cda de agua
  • Aceite de oliva
  • Una nuez de mantequilla
  • Media cdta de zumo de limón
  • Sal
Elaboración
  1. Precalentamos el horno a 180ºC, con calor superior e inferior.
  2. Vamos a empezar sellando el lomo. Salamos la pieza de carne por todos sus lados y ponemos un par de cucharadas de aceite en una tartera que pueda ir al horno para dorarlo a fuego fuerte y evitar que desprenda sus jugos. Este paso se hace rápidamente, pues a medida que cada lado se va dorando, vamos volteando la pieza.
  3. Pelamos las manzanas y reservamos la mitad de una de ellas para laminarla y emplearla para acompañar la carne en el plato. La manzana y media restante la partimos en trozos no muy grandes,  los regamos con el zumo de limón, y los añadimos a la tartera con la carne una vez que ya la hayamos sellado. Vertemos el vaso de vino e introducimos el palo de canela. Metemos la tartera en el horno a una altura baja y horneamos entre 40 y 50 minutos. Para comprobar si la carne ya está hecha, la pinchamos con la punta de un cuchillo, oprimimos un poco y si no sale un jugo rosado, la carne ya está cocinada. 
  4. Mientras la carne se hace, en una sartén pequeña doramos la media manzana que habíamos reservado laminada en una nuez de mantequilla a fuego suave. Cuando esté blandita y ligeramente dorada, espolvoreamos una cucharadita de azúcar moreno por encima, dejamos que se deshaga, le damos la vuelta para que se impregne del azúcar en el fondo de la sartén, y retiramos a un plato. 
  5. Una vez cocinada la carne, vamos a preparar un caramelo. En una sartén en la que quepa la pieza de carne, ponemos el azúcar y la cucharada de agua a fuego suave-medio, y mezclamos antes de que se caliente. Dejamos que el azúcar se vaya derritiendo solo, sin remover. En cuanto comience a burbujear ponemos la pieza de carne encima para que se envuelva con el caramelo. Lo volteamos para que se impregnen bien todos sus lados y retiramos a un plato.
  6. Trituramos la manzana que se había cocinado en el horno con la carne. Si queda muy espesa, añadimos un poquito de agua hasta que adquiera la textura que deseemos. Ajustamos su punto de sal.
  7. Para servir, cortamos la pieza de carne en filetes no muy gruesos, y los acompañamos con una ración de salsa de manzana, de unos gajos de manzana salteada y un hilo de caramelo que habrá sobrado de la preparación.
Notas
  • Es importante que la carne de cerdo esté bien cocida. Al igual que la de pollo o pavo, no debe quedar rosada o poco hecha, aunque es bien cierto que si te pasas del punto de cocción que necesita esta pieza, puedes pecar de que te quede seca. De ahí la importancia de controlar el punto de cocción mientras esté en el horno.


24 febrero 2014

Huevos saturados de bechamel con boletus

Huevos saturados_1 

A veces me digo que cómo puede ser que no sea más simplista en mis explicaciones. Creo que tendría que aprender a sintetizar, pero por más que lo intento, no puedo. Al menos por este medio.

Si comparamos la explicación que tía Alia nos da de la receta que hoy os traigo para cumplir con el reto del mes de febrero ...


... con la que doy yo, creo que hay una notable, muy notable, diferencia.

Tía Alia, con 36 palabras, apaña el tema, ... que no lo soluciona. Y yo ... bueno, yo, prefiero no contar las palabras que he empleado, porque creo que mi frustración aumentaría por décimas de segundo.

La explicación que da tía Alia para la receta es la misma que daría tu madre o la mía si le preguntaras cómo hacer estos huevos saturados, con la salvedad de que tendríamos a nuestras madres bien cerquita para dado el caso de duda, preguntarles y resolver el conflicto en el momento. Pero no se da el caso de que tía Alia nos facilite un servicio de asistencia en la cocina de 24 horas al día. ¿No, verdad, Carmen? La pobrecita no está para estas historias, mucho me temo :(

Así que al final, yo, me enrollo como las persianas y os explico la receta como si fuera la primera vez que os enfrentarais a ella, aunque me consta, que al igual que yo, así habrá sido el caso para más de una, y de dos ...

Nunca había oído hablar de estos huevos, al menos fritos, porque en este mismo blog podéis ver otra versión: cocidos. Y por lo que he podido comprobar, por la red circulan recetas de huevos a la Villaroy, huevos encapotados, o huevos empanados. Muchos recuerdan la recuerdan como una receta de infancia. A mi, mi madre, no me los hizo nunca :(

Por darle un punto sabroso a la bechamel, que va muy espesa, por cierto, la he enriquecido con un boletus, ¡y qué sabor, madre mía! He puesto a descansar el huevito sobre una lámina de morcilla y los he rematado en el horno, por eso de evitar ingerir más grasas que las necesarias.

¿Inconvenientes?

Pues sí ...
  1. Si hubiera empleado huevos de codorniz, que eran mi idea inicial, habría resultado más fácil manipularlos. Y al mismo tiempo, menos contundentes.
  2. Si hubiera frito los huevos, seguramente la yema no habría cuajado de igual forma que la de un huevo cocido. ¿Hay algo más pecaminoso que ver una yema de huevo chorreante pidiendo un trozo de pan a gritos?
... pero desde luego, muy ricos. Eso por descontado :)

Y ahora os explico cómo elaboré mi receta, pero no os olvidéis de picar en la puerta de Tía Alia Recetas y hacer un recorrido por todas las propuestas de febrero, dulces y saladas.

Attention, dear readers :)


Huevos saturados_2

Ingredientes (Para 4 personas)

Para la bechamel espesa
  • 1 boletus (unos 100 gr)
  • 500 ml de leche
  • 65 gr de mantequilla
  • 65 gr de harina de trigo
  • Nuez moscada
  • Sal
Para los huevos
  • 4 huevos tamaño "L"
  • Pan rallado grueso
  • 1 huevo batido para rebozar
  • Aceite de oliva
  • Sal
Para la lámina de morcilla
  • 150 gr de morcilla de arroz
  • 1 huevo
  • 1 cda de harina de trigo
Además
  • Un cortapastas de 7-8 cm de diámetro (opcional)
Elaboración
  1. Empezamos con la bechamel
    1. Lavamos el boletus y lo secamos bien. Lo picamos en una brunoise muy finita y lo salteamos a fuego fuerte en una cucharadita de aceite de oliva. Retiramos a un plato y reservamos.
    2. En un cazo ponemos la mantequilla a fuego medio y cuando se haya fundido añadimos la harina. Removemos y tostamos para que pierda el sabor a crudo durante dos minutos. Añadimos la mitad de la leche y removemos enérgicamente con unas varillas para evitar la formación de grumos, aunque no pasa nada porque se formen; posteriormente la trituraremos. Vamos añadiendo el resto de la leche, removiendo. La bechamel comenzará a espesar. Cuanto más tiempo la tengamos al fuego, más espesará. Queremos una bechamel con una consistencia más espesa que la de unas natillas. Condimentamos con nuez moscada y sal al gusto. Retiramos del fuego y añadimos el boletus salteado y trituramos el conjunto. Lo llevamos de nuevo al fuego para que espese de nuevo, pues al incorporar el boletus, puede que la salsa se aligere. 
    3. Forramos una fuente amplia con papel vegetal y formamos cuatro círculos del tamaño de un huevo frito con la bechamel. Dejamos enfriar.
  2. Freímos los huevos.
    1. Ponemos un dedo de aceite de oliva en una sartén pequeña para freír los huevos y los freímos uno a uno. Ya en el aceite no moveremos el huevo ni lo bañaremos con el aceite caliente. Cuando la clara esté cuajada y la yema aún de color naranja, retiramos el huevo a un plato protegido con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
    2. Proseguimos de la misma manera con el resto de los huevos.
  3. Montaje de los huevos saturados.
    1. Ponemos un huevo sobre cada uno de los círculos de bechamel reservados y lo cubrimos con más bechamel. Dejamos templar y entonces introducimos la fuente en la nevera durante unas dos horas para que se enfríe por completo y poder manipular la masa bien.
    2. Transcurrido ese tiempo, procedemos con el empanado. Batimos un huevo y ponemos en un plato hondo el pan rallado. 
    3. Con un cortapastas daremos una forma redonda más perfecta a los huevos. Los pasamos por el huevo batido y después por el pan rallado. Reservamos sobre una fuente de horno protegida con papel vegetal.
  4. Horneado.
    1. Precalentamos el horno a 200ºC. Vertemos un chorrito de aceite sobre ellos y los horneamos durante 25-30 minutos o hasta que estén dorados.
  5. De la lámina de morcilla.
    1. Batimos un huevo y deshacemos la morcilla sobre él. Aplastamos con un tenedor, incorporamos la harina y mezclamos.
    2. Ponemos la masa entre dos láminas de papel vegetal y la extendemos con un rodillo hasta adquirir un grosor de unos 2 milímetros.
    3. Horneamos a 200ºC  a media altura, durante unos 20 minutos.
  6. Montaje.
    1. Ponemos una porción de la base de morcilla en el plato y sobre esta el huevo saturado.

Idea de la lámina de morcilla adaptada de la de maíz crujiente vista aquí

20 enero 2014

Pastelitos de langostinos y Pfeffernüsse de chocolate

Una vez más que me he lanzado a la piscina con el reto Tía Alia haciendo las dos recetas propuestas para abrir el año 2014, y con el frío que hace podía haberme quedado como una estatua de hielo, o haberme dado un buen porrazo contra el fondo, je je je.

De principio pensé en hacer los pastelitos de langostinos por eso del aire festivo que destilaban, y tan apropiados para las fiestas navideñas. ¡Y los hice! Pero precisamente por encontrarlos taaaan sencillos, quise mojarme, liarme la manta a la cabeza y hacer la receta dulce, que por cierto, no prometía salir a la primera porque incongruencias, a mi parecer, había unas cuantas: sumando fracciones de libra de manteca y mantequilla me salía una cantidad de grasa muy superior a la de harina, con lo cual, ¿qué tipo de masa podría salir de aquello? Desde luego, nada digno de ser amasado. ¿Y azúcar? ¿Tres veces más que harina? ¿A qué experimento azucarado tendría que enfrentarme? Y una vez conseguida la masa, se hacían bollitos y al horno, pero … ¿a qué temperatura? ¡Son las recetas de la tía Alia! Pero como reto que suponen, una no podía resignarse. No. 

Menos mal que Carmen nos echó un capote y nos sopló que las Cleokoladen Pfefferiusse de Tía Alia tenían primos hermanos por Alemania y Holanda y se presentaban en sociedad como Pfeffernüsse. Ella ya nos anticipó que son un dulce típico de estas fiestas navideñas por aquellas tierras. Investigué sobre estas galletas aromatizadas con especias, y muy especialmente con pimienta - de ahí lo de pfeffer.  Las cantidades de los ingredientes empleados en mis galletas no se rigen ni por lo encontrado en internet, ni por los ingredientes de la receta de la tía Alia, si no por el buen hacer que dictó mi sensatez de acuerdo a mi experiencia. Y eso que partía de la base de que una libra de peso equivalía a 450 gramos, según las anotaciones que la propia tía Alia tenía en su recetario. Lo que yo he obtenido son unas galletas de dos sabores: unas con chocolate y otras sin él. Y me queda la duda de si el resultado de esta receta son unas galletas o un dulce más parecido a unas pastas de té. 

Y cerrando la introducción os contaré que tanto la receta salada como la dulce nos ha gustado mucho. En la salada se agradece el dulzor del huevo hilado, un ingrediente con el que no cuenta la receta original. Y en la receta dulce, el toque de las especias, con las que tampoco cuenta originariamente, y especialmente el de la pimienta en la versión del chocolate, le queda muy, muy bien.

¿Y cómo habrá superado el reto la anfitriona, Carmen? ¿Y qué habrán logrado el resto de los participantes? Todo, todito, lo podréis ver aquí. ¡Empieza la segunda entrega de la diversión!

No me enrollo más, y vamos a por la propuesta salada:

Pastelitos de langostinos

Pastelitos de langostinos_1 

Ni más ni menos que unos vol-au-vent de hojaldre, siempre tan festivos y versátiles.


Ingredientes (Para 6 vol-au-vents)
  • 6 vol-au-vents de tamaño mediano
  • 9 langostinos
  • Un chorrito de brandy
  • 1/4 de vaso de agua con agua
  • 1 huevo tamaño "L"
  • 1 diente de ajo
  • 4 anchoas
  • 1/2 cda de harina de trigo
  • 1/2 vaso de agua con leche
  • Aceite de oliva
  • Huevo hilado (opcional, pero muy agradecido)
  • Cebollino para decorar
Elaboración
  1. Cocemos el huevo siguiendo este eco-truco. Una vez cocido lo dejamos enfriar y para pelarlo más fácilmente es aconsejable hacerlo estando muy frío. Separamos la clara de la yema. Picamos la clara muy, muy finamente, y desmenuzamos la yema con los dedos. Reservamos ambas por separado.
  2. Preparamos un concentrado de langostinos. Lavamos los langostinos y les despojamos de su cabeza, de las patas y de las carcazas. Dejamos el extremo final del cuerpo de seis de los langostinos para que queden más vistosos a la hora de decorar los vol-au-vents. En un cazo ponemos una cucharadita de aceite a calentar y sofreímos esos restos a fuego fuerte, aplastando las cabezas con una cuchara de madera para extraer sus jugos. Cuando comiencen a ponerse de color naranja, añadimos el chorrito de brandy, dejamos evaporar el alcohol, añadimos un cuarto de un vaso de agua y dejamos que reduzca hasta 1/3 de su volumen original. Colamos y reservamos.
  3. En una sartén pequeña ponemos una cucharadita de aceite y sofreímos a fuego muy fuerte los nueve langostinos. Salamos al final y retiramos a un plato. Dejamos enfriar y entonces picamos muy, muy finamente los tres langostinos sin los extremos de los cuerpos.
  4. En  un mortero machacamos el diente de ajo y las anchoas picaditas. Reservamos
  5. Para preparar la crema que nos servirá para rellenar los vol-au-vents, ponemos una cucharadita de aceite a calentar en la misma sartén en la que salteamos los langostinos. Una vez caliente añadimos la harina y removemos rápidamente para que no se formen grumos. Tostamos la harina y vertemos el medio vaso de leche poco a poco. Llevamos a ebullición y entonces añadimos la yema de huevo, que aplastaremos con una cuchara. Seguidamente, el majado de ajo y anchoas y el concentrado de langostinos, junto con los langostinos y la clara de huevo picaditos. Removemos y dejamos que espese a fuego medio-bajo. La crema estará lista cuando al removerla comience a despegarse de las paredes de la sartén. Dejamos enfriar. Una vez fría, la metemos en una manga pastelera para poder rellenar más fácilmente los vol-au-vents
  6. Rellenamos cada hojaldre con una parte de la crema, procurando que sobresalga un poquito. En el medio insertamos un langostino por la parte del tronco, y servimos con huevo hilado alrededor,  junto con un poquito de cebollino picado. 

Cleokoladen Pfefferiusse


Pfeffernüsse de chocolate_1



Ingredientes (Para 20 galletas)

  • 150 gr de harina de trigo
  • 60 gr de mantequilla 
  • 60 gr de manteca blanca (de cerdo)
  • 110 gr de azúcar blanquilla
  • 1/2 cdta de levadura química
  • 1 cdta de chocolate en polvo sin azúcar
  • 5 vainas de semillas de cardamomo machacadas en un mortero
  • 1/2 cdta de mezcla de especias
  • 1/4 cdta de pimienta molida
Elaboración
  1. En un recipiente ponemos la harina, la mantequilla, la manteca y el azúcar y mezclamos los ingredientes frontando unos con otros con las manos para formar una especie de migas.
  2. Añadimos las especias y la levadura y amasamos bien. Separamos la masa en dos mitades y a una de ellas le añadimos el cacao en polvo. Mezclamos. Hacemos una bola con cada mitad, las envolvemos en film transparente y las guardamos en la nevera el máximo tiempo posible. Cuando más fría esté la masa en el momento de manipularla, menor riesgo correremos de que las galletas se extiendan demasiado en el horno, entre dos y tres horas.
  3. Precalentamos el horno a 175º. Forramos una bandeja de horno con papel vegetal. Formamos bolitas del tamaño de una nuez y las colocamos en la bandeja, dejando un espacio de unos cuatro centímetros entre cada bolita. Horneamos unos 15 minutos o hasta que los bordes de las galletas comiencen a dorarse. Sacamos del horno y dejamos templar, retirándolas a una rejilla para que se enfríen por completo. Para nuestro gusto, las de chocolate estaban bastante más sabrosas que las sencillas.

25 noviembre 2013

Bollitos rellenos y Castañas al chocolate {Dia de publicación reto Tía Alia de noviembre}

Castañas_collage

La entrada de hoy es muy especial.

Para entenderlo basta con leer la entrada en la que Carmen publicaba las propuestas del reto Tía Alia para el mes de noviembre y poder haceros una idea de sobre qué va el tema.

El preámbulo a esta propuesta se dibujó un día de septiembre entre zarzales cuando me surgió la curiosidad por saber cómo gestionaba Carmen la elección de las recetas que forman parte de cada uno de sus retos mensuales. Aquello le alumbró de tal manera, que un día me invitó a ser yo quien eligiera qué dos recetas serían las propuestas para el mes de noviembre. En cuanto tuve su tesorito en mis manos, el recetario de la Tía Alia, no perdí tiempo para ponerme a hacer los deberes. ¡Y menudos deberes! ¡Ojalá todos los que tuviera que hacer fueran tan entretenidos, divertidos, instructivos y gratificantes! 

Una vez elegidas las dos recetas para el mes de noviembre, como buena anfitriona, mi sensatez me dijo que lo más lógico sería hacer las dos y mostrároslas. Y digo "anfitriona" porque el siguiente testigo que me invitó a coger Carmen fue el de gestionar la publicación del reto de noviembre con todas las recetas participantes desde mi blog. ¡Esto ya se convirtió en el sumum!

Como podréis ver más abajo, en el listado de participaciones, por desbancada ha arrasado la receta dulce. ¡Y yo que pensaba que eso de pelar castañas iba a a echar a muchos de los participantes atrás! Y ya veo que no; que ha tenido mucho tirón. Pero los bollitos rellenos no tienen desperdicio, os lo aseguro. Así que os animo a hacerlos a aquellos quienes no los han hecho.

Y ahora os cuento cómo he hecho las recetas propuestas para noviembre. ¿Preparados?


BOLLITOS RELLENOS


El motivo por el que elegí estos bollitos rellenos es porque me no me parecieron nada complicados y a la vez muy versátiles por la variedad de farsas que podríamos elegir para rellenarlos. Lo que es cierto es que calorías no le faltan. Si decides hacerlos para tomar por unidades para una cena, llenan. Pero también los puedes hacer para un picoteo presentándolos cortados en cuartos, contando con diferentes rellenos y así no te faltará variedad. En mi caso aproveché que hice cocido madrileño para emplear parte de la carne y del caldo para su elaboración.

Bollitos rellenos_collage


Ingredientes
  • Panecillos tipo brioche
  • Caldo de cocido (no más de medio litro)
  • Carne de cocido muy picadita
  • Leche
  • 2 cdas de harina de trigo
  • Sal
  • Pimienta molida
  • Nuez moscada
  • 2 huevos
  • Harina para rebozar
  • Aceite de oliva
Elaboración
  1. El día de antes preparamos la farsa, que es la misma que para hacer unas croquetas de cocido. Picamos la carne del cocido muy finamente. Ponemos a calentar un par de cucharadas de aceite en la sartén, añadimos la carne y la mareamos en la sartén para deshacerla. Añadimos las dos cucharadas de harina, removemos, dejamos tostar, y a continuación vertemos leche, la suficiente que cubra la carne, y removemos y removemos. Sazonamos al gusto y bajamos el fuego casi al mínimo (en potencia 3 de 9 en mi vitro). Dejamos cocer despacito, removiendo con frecuencia. La masa estará lista cuando haya espesado y se separe fácilmente de las paredes de la sartén. Retiramos del fuego y dejamos templar. Es preferible no refrigerar la masa para que al untarla en los panecillos nos resulte más fácil.
  2. Abrimos los panecillos como que fueran un libro. Quitamos un poquito de la miga de la concha superior, rellenamos ese hueco con masa de las croquetas y también sobre la concha inferior. Procedemos de la misma manera con todos los demás.
  3. Ponemos un colador grande y bajo este, un recipiente hondo para que recoja el excedente de caldo a medida que bañamos los panecillos a base de cucharadas. No sumerjáis los panecillos en el caldo. Enharinamos los panecillos, los pasamos por los huevos batidos y a continuación los freímos en un cazo pequeño con aceite caliente. Retiramos a una fuente amplia protegida con pepel absorbente. 

CASTAÑAS AL CHOCOLATE

El por qué elegí esta receta de castañas es bastante obvio tratándose de un reto del mes de otoño, ¿no creéis? Rico, muy rico. Las castañas y el chocolate, junto con el suave toque a Bailey's hacen una conjunción muy bien avenida. Pero que muy buena.

Castañas al chocolate_collage

Ingredientes (Para 4 vasitos)
  • 350 gramos de castañas ya peladas y alguna más para decorar
  • Agua
  • 175 ml de leche
  • 50 gramos de chocolate postres Valor
  • 4 cdas de azúcar blanquilla
  • Unos bizcochos de soletilla
  • Bailey's
  • 50 gramos de chocolate postres Valor + 1 cda de nata líquida para hacer un ganaché
Elaboración
  1. Empezamos preparando las castañas para pelarlas más fácilmente. Primero las lavamos y las secamos bien. Les damos un pequeño corte porque vamos a cocinarlas en el micro y no queremos que exploten dentro. Colocamos entre diez y doce castañas en un plato, sin apelotonarlas, y las cocinamos durante 35 segundos. Aún en caliente, pero sin quemar (os vendrán bien unos guantes de cirujano) las pelamos valiéndonos de la punta de un cuchillo. Veréis que se pelan muy bien, y mejor en caliente o templado que en frío. Si queremos utilizar alguna para decorar, y las queremos enteras, el corte debemos dárselo justo en la base de la castaña para que salga entera.
  2. Ponemos las castañas ya peladas en una cazuela y las cubrimos con agua, llevamos a ebullición y las cocemos hasta que estén tiernas, pero sin que lleguen a deshacerse; unos 25 minutos. Colamos y una vez en templado las trituramos. Queda un puré espeso que reservaremos.
  3. En un cazo ponemos la leche, el azúcar y el chocolate a calentar, y removemos para que el chocolate se vaya deshaciendo. Será entonces cuando añadamos el puré de castañas que removeremos hasta su completa incorporación. 
  4. Preparamos los bizcochos de soletilla. En este caso los corté de la misma longitud que las paredes de los vasitos que utilizaría como molde para este postre. Los barnicé de Bailey's y fui rellenando los vasitos poco a poco y a cucharadas. Par evitar que ser formaran burbujas de aire, les daba suaves golpes contra la encimera de la cocina, y seguíamos rellenando hasta completarlos.
  5. Para hacer el ganaché que nos servirá para bañar las castañas enteras que emplearemos para adornar y como salsa para acompañar, ponemos el chocolate y la nata en un recipiente apto para microondas y programamos en tramos de diez segundos para que no se queme. Sacamos el recipiente, removemos, comprobamos el punto del chocolate y hasta puede que removiendo se termine de deshacer con el propio calor residual.
  6. Para servir, desmoldamos los vasitos y decoramos el postre con castañas bañadas en la ganaché de chocolate y un hilito de ganaché.

Espero que hayáis disfrutado con las propuestas de este mes, si no tanto como yo, al menos que hayáis terminado satisfechos de vuestro trabajo.

Y para demostrarlo, vamos a darnos un paseo por todas las recetas participantes, empezando, por supuesto, por la anfitriona mayor del reto, Carmen desde Tía Alia Recetas.

Salado - Bollitos rellenos

Os recuerdo que el lunes 9 de diciembre, Carmen anunciará cuáles son las propuestas para el mes de diciembre y que debido a las fiestas navideñas, la publicación de vuestras recetas tendrá lugar el 20 de enero de 2014.

Y tú, querida Carmen, ven aquí y no te me escapes, que no puedo cerrar esta entrada sin agradecerte el  querer compartir conmigo algo tan preciado por ti como es el recetario de tu tía Alia y que hayas abierto con esta invitación una puerta a futuras propuestas amigas.





28 octubre 2013

Huevos a la mousse

Huevos a la mouse_1 

Cuando a principios de octubre Carmen publicó las dos propuestas del reto Tía Alia que nos acompañarían en este mes, al leer la opción salada no pude menos que lanzar una exclamación de sorpresa al ver que en la elaboración de la receta tía Alia había incorporado medidas en cristiano expresadas en gramos, algo del todo inusual en su recetario.

Pero ... ¡vaya! la chispa que da emoción a este reto perdía un tanto de fuerza porque si hay algo que más tirón puede tener es retarnos nosotras mismas y ver cómo somos capaces de superar esas pequeñas pruebas que Carmen nos pone -ahora me huelo yo que va a llegar ella y nos lo va a poner un poco más difícil en las próximas propuestas; espero que no. ¡Glup! ;) Aunque visto desde el día de hoy, y echando la vista atrás al mes de octubre, un mes bastante complicado para mi, no puedo menos que darle las gracias porque una vez encontrado el día para darle salida a la receta, ha sido ponerme a ella y salir a la primera. ¡Plas, plas, plas! (aplausos)

A pesar de que las dos propuestas me gustaron mucho desde el día en que fueron publicadas, los acontecimientos hicieron que al final me lanzara a la receta salada, ya que la dulce, unas pastas de almendra, son muy, pero que muy parecidas a otras que tengo listas en la parrilla de salida y de la que pueden dar buena cuenta un grupo de aficionadas a las galletas decoradas ;) No obstante, puesto que las pastas de almendra me han de gustar sí o sí, y son tan, tan fáciles de hacer, no descarto hacerlas lo más mínimo.

¿Y qué ha resultado de la receta salada? Los huevos a la mousse de tía Alia son sencillamente unos flanecitos salados muy suaves y agradecidos de comer. Podríamos utilizar los mismos ingredientes para hacer una tortilla francesa. Pero sin duda, tía Alia hace honor a su buen gusto presentando estos flanecitos tan vistosos en un formato diferente.

¡Cómo me nos ha gustado esta recetita! Me ha solucionado una cena, una cena rápida y bien rica.

Os doy todo lujo de detalles ...

Huevos a la mousse_3 

 Ingredientes (para 4 personas)
  • 6 huevos tamaño "L"
  • 50 gramos de queso parmesano rallado
  • 50 gramos de jamón serrano picado muy, muy finamente
  • 2 cucharadas de bechamel
  • 2 cucharadas de preparado vegetal (de venta en Mercadona) o en su defecto nata líquida espesa o  montada
  • un pellizco de sal
  • una pizca de pimientas variadas molidas
  • 1 pimiento del piquillo
  • Sésamo negro (para decorar)
  • La parte blanca de un puerro (10 centímetros)
  • Aceite de oliva
Huevos a la mousse_2

Elaboración
  1. Empezamos preparando la bechamel, una bechamel ligera que elaboré con la mitad de los ingredientes que podéis encontrar aquí. Una vez hecha, reservamos cuatro cucharadas por un lado, quedando una bechamel blanca, y al resto le añadimos un pimiento del piquillo que trituraremos en un robot de cocina obteniendo una bechamel rosa. Reservamos.
  2. Lavamos la parte del puerro que vamos a utilizar y la picamos en juliana muy, muy fina. La freímos en una cucharada de aceite en una sartén hasta que se haya dorado ligeramente. Retiramos a un plato protegido con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.
  3. Precalentamos el horno a 180ºC e introducimos una fuente con agua para cocer los "huevos" al baño María.
  4. En un recipiente batimos los huevos con  unas varillas manuales y añadimos el queso parmesano rallado y el jamón. Salpimentamos al gusto, teniendo en cuenta que tanto el queso como el jamón aportan su toque de sal. Mezclamos bien.
  5. De la bechamel blanca reservada, incorporamos dos cucharadas a los huevos y además dos cucharadas de preparado vegetal o nata, tal cual especifico en los ingredientes.
  6. Repartimos los huevos en unas flaneras individuales. Si son de silicona (como es mi caso) tan solo las engrasamos con la ayuda de una brochita; si son de otro material, es conveniente engrasarlas y espolvorearlas con pan rallado. Las introducimos en el horno, asegurándonos que les llega agua hasta la mitad, y las cocemos durante 25 minutos o hasta que al pinchar la masa con un palillo, este salga limpio.
  7. Para servir, en un plato extendemos una pequeña cantidad de la bechamel rosa en forma de círculo. A modo decorativo, ponemos unas gotas de la bechamel blanca alrededor de los "huevos" y con la punta de una brocheta hacemos una marca que dirigimos hacia la siguiente gota. Espolvoreamos unas semillas de sésamo negro alrededor y el puerro frito por encima de los flanecitos. 
¡Y a disfrutar!

... Y ahora, ¿os venís de paseo para saber cómo han cocinado otros amigos las recetas de este mes? Podréis verlas todas aquí


30 septiembre 2013

Fricandó { de ternera }

Fricandó_1

Tras los dos meses de vacaciones escolares que se tomó el reto de Tía Alia, sí, escolares, porque prácticamente han durado lo mismo, o incluso un poquito más, vuelve a la carga.

Dicho así, de pronto, parece que la Tía Alia solo sabe dar guerra, y no es el caso. Más que nada porque la tía Alia, con la "t" minúscula, con sus añitos, poca lata ha de dar. Pero la Tía Alia, con la "T" mayúscula, la que personifica el reto, que no quien lo gestiona, es otro cantar. Quienes nos implicamos mensualmente en este reto sabemos que a veces nos las gasta bien cuando trata los pesos con medidas que hoy en día han caído en desuso. Pero hablaré con la boca chica porque al fin y al cabo, si lo seguimos, es porque con sus recetas nos gusta llegar al fondo de lo que comenzó siendo la cocina al uso y que hoy podemos etiquetar como cocina tradicional.

¿Dulce o salado? Pues esta vez, salado, y con lo que me pierde un dulce. Pero el hecho de que el "plun" llevara frutas confitadas, hizo que lo tuviera que desterrar de mis planes porque en casa no gusta a mis comensales. Por cierto, ¿que no os resulta divertido leer el nombre del dulce? ¡Plun! Adueñándome de las propias palabras de Carmen, "plun" es una divertida forma de españolizar en cuatro letras el archiconocido Plum cake.

Para hacer el fricandó elegí una parte de la ternera que ya he utilizado en preparaciones anteriores para guisar en forma de filetes: cielo. Es una carne inmensamente tierna tanto para simplemente planchar como para cocinarla tal y como os la presento hoy. Y cotilleando por ahí, he visto que se le pueden echar almendras y champiñones, y eso es lo que he hecho. ¿Queréis saber cómo he preparado este plato de la cocina catalana?

Pues venga ... :)


Fricandó_collage


Ingredientes (Para 4 personas)
  • 600 gramos de filetes de ternera 
  • 1/2 cebolla picada muy finamente
  • 2 tomates
  • 1 diente de ajo
  • 1 cdta de perejil fresco picado
  • Unas hebras de azafrán
  • 1/2 vaso de los de agua de vino 
  • 100 ml de caldo de ternera o agua
  • 150 gr de champiñones
  • 1 cda de almendra en grano
  • Sal
  • Pimienta
  • Unas ramitas de tomillo
  • Aceite de oliva
  • Harina para rebozar
Elaboración
  1. Empezamos preparando los filetes. Si son grandes, los cortamos en trozos más pequeños, como que fueran escalopines. Los salamos, pasamos por harina, sacudiendo el excedente y los freímos durante dos minutos por cada lado en dos cucharadas de aceite en una cazuela. Retiramos y reservamos.
  2. Si el aceite se ha tostado por la harina, la cambiamos por una limpia y en ella pochamos a fuego suave la cebolla durante unos cinco minutos sin que llegue a dorarse. De los tomates  retiramos las semillas y los rallamos, desechando la piel. A continuación los añadimos a la cazuela y dejamos que reduzca durante unos cinco minutos más, removiendo de vez en cuando. Salpimentamos y ajustamos su punto de acidez con una pizca de azúcar.
  3. Machacamos el diente de ajo, el perejil y las hebras de azafrán con una pizca de sal, vertemos el vino en el mortero para aprovechar todo el majado y agregamos el compuesto a la cazuela. Dejamos que evapore el alcohol, incorporamos el caldo y distribuímos los filetitos en la salsa. Espolvoreamos la almendra en grano y añadimos los champiñones limpios y cortados en cuartos,  dependiendo de su tamaño, y unas ramitas de tomillo.
  4. Dejamos cocer el compuesto unos veinte minutos.
¡Y hecho!

¿Y ahora quieres ver qué otras recetas han hecho los demás participantes en el reto Tía Alia? Siéntate cómodo y pincha aquí


24 junio 2013

CHIPIRONES RELLENOS Y MANZANAS DORADAS {RETO TÍA ALIA}

Hoy, en la tatantas edición del reto de Recetas de tía Alia, vengo con la cesta cargadita, y bien, porque a falta de una receta, como viene siendo habitual, hoy os traigo dos. ¡Toma ya! ¿Es que he tenido más tiempo? No precisamente. Me gustaban las dos recetas, y al igual que en otras ocasiones, cocino las dos, unas veces a tiempo, y otras fuera de él. Pero esta vez he hecho mis deberes dentro de la fecha programada y vengo a enseñároslos para que disfrutéis de ellas.

La edición del mes de junio es un hola y un hasta luego, porque el reto cierra por vacaciones y nos despedimos hasta septiembre. Así que podemos hacer las maletas sin tener que estar pensando en jícaras, quintales o arrobas :)

No quiero enrollarme mucho más, porque la entrada promete ser larga, así que vamos a lo que vamos y empecemos por la receta salada:

Chipirones rellenos

Aunque la receta de tía Alia nos decía bien clarito que lo que era para rellenar eran calamares, desde mi primera lectura de la receta, lo que yo visualicé fueron chipirones, chipirones pequeñitos, tiernos, y a mi parecer de carne más fina que la del calamar. Y todo fue llegar a la pescadería y ver calamares de unos 30 centímetros para reafirmarme en aquella primera visualización que venía a hacerme de nuevo tic-toc en mis neuronas.

¡Cuánto disfrutamos en la mesa con esta receta! La llevé un tanto recelosa pensando en mi hija y su escaso interés por los chipirones, y era de ella de quien esperaba ansiosa su veredicto. Al final, se comió casi cinco chipirones. Sobra hacer comentarios sobre el tema, ¿no os parece?

Esta receta supuso todo un reto para mi, porque nunca antes había cocinado chipirones, y con todo el trabajo previo que implica, y dado el éxito que tuvieron os puedo decir que ese reto está más que superado.


Chipirones rellenos_corte

Ingredientes (Para 3 personas)
  • 15 chipirones pequeños
  • 4 huevos cocidos
  • 6 pimientos del piquillo
  • 3 cdas de jamón serrano muy picadito
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1/2 bote de tomate natural triturado (200 gramos)
  • Un chorro de vino blanco
  • Tinta de calamar
  • Harina
  • Aceite de oliva
Chipirones rellenos_collage


Elaboración

  1. Comenzamos limpiando los chipirones:
    1. Para empezar, separamos la cabeza del cuerpo. Al tirar de ella, saldrán los intestinos del chipirón, que desecharemos. De la cabeza desechamos los ojos y nos quedamos simplemente con los tentáculos. Entre medias de los tentáculos se encuentra la boca, una especie de botón, que también desecharemos. Reservamos los tentáculos.
    2. Del cuerpo retiramos la pluma, que es el esqueleto del chipirón, de forma alargada y transparente.
    3. Lavamos los cuerpos de los chipirones bajo el chorro del agua fría frotando los dedos contra la carne exterior para retirarles una telilla muy fina que les recubre. Como los cuerpos de los chipirones son muy pequeños, es difícil dar la vuelta a los cuerpos para poder lavarlos a conciencia, por lo cual, los rellenamos de agua varias veces e introduciendo el dedo índice nos aseguramos de que el interior queda totalmente limpio y sin resto de intestinos.
    4. Lavamos los tentáculos, quitándoles en la medida de lo posible la telilla que los recubre.
    5. Con un cuchillo cortamos las aletas, las picamos muy finamente y las salteamos a fuego vivo con unas gotas de aceite.
    6. Recortamos los bordes de los chipirones por los que los rellenaremos, para que queden rectos, ya que esta parte se queda fea, pues quedan restos de la telilla que los recubre y que es difícil de retirar.
    7. Reservamos cuerpos y tentáculos en un colador para que escurran.
  2. Preparamos el relleno:
    1. Picamos los huevos, que habremos cocido previamente, en trocitos muy pequeños.
    2. Picamos muy finamente los pimientos del piquillo.
    3. Mezclamos los huevos con los pimientos del piquillo y los trocitos de aleta salteados e incorporamos los taquitos de jamón. Reservamos la mezcla.
  3. Rellenamos los chipirones con la mezcla y en la misma abertura del chipirón ponemos un tentáculo. Para cerrar los chipirones, pinchamos dos palillos, uno cruzado con el otro, aunque con el calor, la carne se encogerá y se cerrará por sí sola, pero nos aseguramos de que no se salga el relleno.
  4. Freímos los chipirones: Ponemos a calentar dos cucharadas de aceite, pasamos por harina los chipirones y los freímos a fuego vivo. Los doramos durante un minuto y poco más, porque es fácil que comiencen a saltar por efecto del calor. Reservamos.
  5. Vamos a por la salsa: En una cazuela ponemos dos cucharadas de aceite a calentar y en ella pochamos el diente de ajo laminado y la cebolla cortada en brunoise, sazonamos y removemos con frecuencia. Al cabo de tres minutos, añadimos un chorro de vino blanco, subimos el fuego para que evapore el alcohol y a continuación vertemos el tomate natural triturado. Sazonamos con sal y una pizca de azúcar, y añadimos un poquito de tinta de calamar, como del tamaño de un garbanzo. Removemos para repartir bien la tinta y seguidamente colocamos con cuidado los chipirones. Tapamos la cazuela y dejamos cocer a fuego muy suave durante unos 20 minutos.
  6. Servimos entre cuatro y cinco chipirones por comensal, acompañándolos de unos pimientos del piquillo que pasé previamente por una sartén, sazonándolos con una pizquita de azúcar.
Notas
  • Si os dais cuenta, en ningún momento sazoné con sal los ingredientes, a excepción de la salsa, y esto se debe a que los chipirones tienen un marcado toque salado.
  • Es una receta laboriosa, pero sabrosísima, especialmente la salsa, de la que guardé el sobrante para acompañar un arroz blanco.
.   .   .   .   .   .   .   .

Manzanas doradas 



Manzanas doradas al almíbar de anís

Este postre, de haber rematado el día de los chipirones, habría hecho que mis comensales le hicieran la ola a la tía Alia :))  Es todo un clásico al que tenía ganas, y del que podéis encontrar infinidad de recetas  en la red bajo en nombre de Buñuelos de manzana. Y sinceramente: como que me gusta bastante más el nombre que le dio tía Alia, porque el concepto, en forma, que tengo, y creo que tenemos todos de los buñuelos, no es precisamente el de unos discos de manzana. Pero yo me guié por la receta de la tía Alia, aunque con alguna modificación a base de licor de anís ... ¡Ay, ese toque de anís! Os cuento ...

Ingredientes (Para 3 personas)
  • 2 manzanas
  • 1 y 1/2 vaso de licor de anís
  • Media rama de canela
  • Harina de tempura
  • Agua muy fría
  • 3 cdtas de azúcar moreno
  • Aceite de girasol o de oliva suave
  • Canela en polvo y azúcar glas para decorar
  • Unas ramitas de menta o de hierbabuena para decorar
Manzanas doradas_corte 

  Elaboración
  1. El día de antes, ponemos el licor de anís en un cazo y lo llevamos a ebullición. Lo mantenemos cociendo a fuego medio durante unos tres minutos para que evapore el alcohol. Retiramos a un recipiente y dejamos enfriar por completo. Este paso es opcional, pero habiendo una peque en casa, lo vi necesario.
  2. A la mañana, pelamos las manzanas, las cortamos en discos de un centímetro de grosor y las descorazonamos. Las ponemos en un vaso del mismo diámetro que las manzanas (puede que necesitemos dos vasos) y cubrimos con el licor de anís ya frío. Para que los discos no suban a flote, y queden sumergidos en el licor, tapé los vasos con papel film y sobre ellos puse unos tarros de cristal como contrapeso, una idea que compartió con algunas de nosotras Paula. Dejamos reposar un par de horas.
  3. Transcurrido este tiempo, sacamos las manzanas y las dejamos escurrir en un colador. No desechamos el anís, sino que lo vertemos en un cazo, con media rama de canela y lo ponemos a cocer a fuego fuerte hasta que reduzca unas tres cuartas partes. Ha de quedar una textura espesa, como la de un almíbar. Colamos y reservamos.
  4. Ahora preparamos la masa en la que rebozaremos nuestras manzanas. En un recipiente ponemos 6 cucharadas rasas de harina y 4 de agua muy fría. Mezclamos bien con unas varillas manuales. La textura que ha de quedar ha de ser espesa, similar a la de una papilla de bebés. Eculcoramos con el azúcar moreno y removemos bien. Añadimos agua si fuera preciso. 
  5. En una sartén ponemos a calentar el aceite para freír las manzanas. En mi caso, tenía la suerte de conservar el aceite en el que tiempo atrás freí las rosquillas de aguardiente, y este aportaría cierto sabor a la fritura. Sumergimos las manzanas en la masa, las introducimos en el aceite por tandas y las freímos a fuego fuerte (en mi caso en la potencia 7 de 9), dándoles la vuelta al cabo de dos minutos, pero controlando constantemente. Retiramos a un plato con papel absorbente.
  6. Para servir, ponemos dos o tres manzanas doradas en el plato de cada comensal, espolvoreamos de azúcar glas y de canela, y vertemos un hilito del almíbar de anís por encima. Decoramos con unas hojitas de menta, y a disfrutar.
No olvidéis visitar Recetas de tía Alia para ver las propuestas de los participantes en el reto del mes de junio. 


27 mayo 2013

FRESA MUSELINA { RETO TÍA ALIA }

Muselina de fresas_2 

 El mes de mayo es un mes especial para el reto Tía Alia, y es que en este mes de mayo, el mes de las flores, el reto celebra su primer año en la blogosfera. Lo que todo empezó como una idea soplada al viento y que se inauguró con un pequeño grupo de blogueras cocineras que se reunieron en una noche del mes de abril de 2012, ha llegado a ser, a fecha de hoy, uno de los retos con mayor número de seguidores en la red. Y esta gran aceptación se debe a los retos reales que nos propone Carmen, sacados de su entrañable y mimado libro de recetas heredado de su tía Alia, y porque además nos adentra en el mundo de la cocina tradicional pero con una guinda de distinción. Las recetas no siempre salen a la primera, de ahí el espíritu 100% retador de cada una de sus propuestas.

Y es que además este mismo mes la tía Alia cumple años, y nada menos que ... ¡91 años!, y esta fue la verdadera excusa para arrancar el motor y poner en marcha este reto. Y mucho me temo que son muchas las recetas que aún nos quedan por probar. ¿Me equivoco, Carmen?

Para este mes quise decantarme por la receta dulce. No es que no me gustara la salada, que me encantó: Emparedados de patata. Si hace unas semanas celebrábamos el #díadelpurédepatatas, esta receta buenamente podría haber homenajeado a la gran patata. Pero he querido aprovechar el tirón de una fruta de temporada: la fresa, y de la que me temo que poco le falta para despedirse de nosotros hasta el año que viene :(

Collage_fresa muselina

Partiendo de la palabra "muselina", lo que me sugería esta palabra para elaborar la receta era una mousse, y esa era mi idea inicial. Luego pensé que no había mejor homenaje para la tía Alia, por ser la fecha que es, que ser fiel a su receta. Entonces haría dos cosas: de la misma receta haría una parte en textura mousse y la otra en textura helado, que es la que nos pide la receta original.

Pero ... ¡oooooh! Una vez que tenía los ingredientes preparados para mezclar, me dispongo a preparar la gelatina que necesito para hacer la mousse y me encuentro con que ... ¡no tengo gelatina! Mi gozo en un pozo. De manera que al final, la receta es fiel a la original en su totalidad.

El resultado: muselina de fresas sobre bizcocho de chocolate con puré de frambuesas, una combinación de sabores muy acertada y que nos gustó mucho, mucho.

Estoy segura de que estáis deseando ver el resto de las propuestas del reto para este mes de mayo. Yo también, así que ... ¡vamos de excursión al blog Tía Alia Recetas!

Muselina de fresas_3 


Ingredientes (Para 6 vasitos de 125 mililitros aproximadamente)

Para la muselina de fresas
  • 300 gramos de fresas lavadas, secadas, retiradas el rabito y troceadas, más 6 fresas para decorar
  • 125 gramos de azúcar blanquilla
  • 45 mililitros de agua
  • 500 mililitros de nata para montar - 35% mínimo de materia grasa
Para el bizcocho de chocolate
  • 4 huevos
  • 4 cucharadas de azúcar blanquilla
  • 4 cucharadas de chocolate en polvo Valor sin azúcar
Para el coulis de frambuesas
  • 125 gramos de frambuesas
  • 1 cdta  colmada de azúcar blanquilla
Elaboración

De la fresa muselina
  1. Trituramos las fresas en un procesador o en la thermomix. Colamos para separar las semillas de la pulpa y reservamos.
  2. Para preparar el almíbar, en un cazo ponemos el agua y el azúcar a calentar y una vez que comience a burbujear, bajamos la potencia del fuego y dejamos cocer durante cinco minutos. El almíbar queda con una textura espesa de color translucido. Vertemos sobre el triturado de fresas y notaremos que el caramelo se solidifica. Esto ocurre por el contraste de temperaturas. Devolvemos la mezcla al cazo y la calentamos de nuevo, removiendo para ayudar a que el almíbar caramelizado se deshaga. Vertemos en un bol y reservamos hasta que se temple, y entonces guardamos en la nevera para que se enfríe. 
  3. La mejor forma de montar la nata es que esté muy fría. En un recipiente ponemos la nata, asegurándonos de que también añadimos la nata más sólida que a veces se queda pegada en las paredes de los envases. Montamos la nata con la ayuda de unas varillas eléctricas hasta que ha adquirido una textura muy espesa.
  4. Una vez que el triturado de fresas está totalmente frío, lo mezclamos a poquitos con la nata montada, valiéndonos para ello de las mismas varillas eléctricas.
  5. Repartimos la muselina en vasitos individuales, en mi caso de silicona, pero pueden ser de aluminio, o cualquier otro del que dispongáis y que aguante el proceso de congelación; nunca de cristal. Damos un golpe seco y firme a cada vasito contra la encimera para asegurarnos de que no quedan burbujas de aire en su interior. Cubrimos con film transparente y guardamos en el congelador como mínimo 12 horas.
Del bizcocho de chocolate
  1. Precalentamos el horno a 180ºC.
  2. Separamos las yemas de las claras.
  3. Montamos las claras a punto de nieve. Reservamos en la nevera.
  4. Blanqueamos las yemas con el azúcar.
  5. Añadimos las cucharadas de cacao una a una y mezclamos con las varillas.
  6. Incorporamos las claras a las yemas con unas varillas manuales y con movimientos suaves y envolventes para evitar que la mezcla caiga demasiado.
  7. Protegemos una fuente para horno de 20x30 con papel vegetal y horneamos durante unos 15 minutos o hasta que al pinchar un palillo, este salga limpio.
  8. Dejamos enfriar.
Del coulis de frambuesas
  1. Ponemos todas las frambuesas y el azúcar en un vaso y trituramos.
  2. Pasamos el puré por un colador para separar la pulpa de las semillas, desechando estas últimas.
  3. Reservamos en la nevera.
Montaje
  1. Con un cortapastas de forma redonda y del mismo diámetro que la parte del helado que se apoyará en él, sacamos seis porciones de bizcocho que usaremos como base de la fresa muselina.
  2. Colocamos el bizcocho en la base del plato, y sobre este una de las fresas muselina. Para desmoldar el helado podemos pasar por debajo del chorro de agua caliente cada vasito y después ir separando con cuidado el helado de las paredes hasta que se desprenda fácilmente.
  3. Lavamos las fresas que nos servirán como adorno, las secamos y las laminamos con cuidado.
  4. Servimos con una cucharada del puré de frambuesas por encima y alrededor del compuesto.
Notas
  • La cantidad de almíbar que hice no corresponde con la receta original porque a mi juicio podría resultar demasiado dulce. Y el grado de dulzor del helado quedó en su punto, al menos, a nuestro gusto.
  • La única objeción que le pondría a este postre es la "dificultad" para comerlo, ya que la nata le confiere una cierta dureza que complica el comerlo en el plato. Es mucho más cómodo hacerlo en el mismo vasito.

¿Vosotros creéis que el reto de mayo está superado?

:))




29 abril 2013

TERNERA ENCEBOLLADA A LA NARANJA CON PATATAS ESPECIADAS AL HORNO {RETO RECETAS DE TÍA ALIA}

Ternera encebollada a la naranja_2

Estamos a días de tachar un mes más del calendario. De aquí a nada estaremos disfrutando de las vacaciones de verano, porque pensando ya estamos en ello, ¿a que sí? No me digáis que soy una exagerada, porque sois tan conscientes como yo de lo rápido que pasa el tiempo, aunque no tanto cuando ansiamos algo por llegar. Pero por ahora  disfrutemos de la primavera, ya que por fin se hace notar.

Y ya que estamos por tachar, hagamos lo mismo con el reto de Tía Alia Recetas, porque de nuevo puedo decir del reto de este mes que ha sido superado. Y doblemente superado, pues no solamente hice la carne que veis, sino también la propuesta dulce: las pastas de vino. De estas nos gustó mucho su sabor, porque además utilicé un vino dulce hecho de pasas que guardo con cariño en la licorera. Sin embargo, a pesar de que en la mesa de trabajo la masa resultó ser muy facilona, en el buen sentido de la palabra, en el paladar no nos acabó de convencer: una textura como chiclosa, nada crujiente, seguramente que por el efecto del aceite, porque de haber sido mantequilla, otro gallo hubiera cantado, pero de sabor estupendo. Pregunté a mis comensales por cuál de las dos recetas se decantarían de tener que publicar, y coincidieron al unísono en que fuera la carne. Como fotografié las pastas, y quedaron tan fotogénicas, os dejo una muestra.

Pastas de vino


Sobre la carne, elegí hacerla en filetes porque tenía una pieza de carne que resulta ser muy jugosa. Es la que se conoce como "cielo de ternera". Los filetes que salen de esta pieza son de tamaño y forma irregular, pero muy tierna, y por eso aposté por ella para elaborar esta receta, cuya base sería una cama de abundante cebolla con una salsa de zumo de naranja y vino. 

Si sentís curiosidad por las propuestas de mis compañer@s de reto, pinchad aquí.  Pero no os marchéis sin antes leer mi receta ;-)


Ternera encebollada a la naranja_1


 Ingredientes (Para 4 personas)
  • 4 filetes de ternera
  • 2 cebollas moradas
  • 1 diente de ajo
  • Un chorrito de vino para cocinar
  • 1 vaso de zumo de naranja y ralladura en filamentos para decorar (opcional)
  • Unas ramitas de tomillo fresco
  • Sal y pimienta variada recién molida
  • aceite de oliva virgen extra
  • Para las patatas especiadas al horno
    • Patatas - calculad entre 60 y 100 gramos por comensal
    • 3 cdas de queso parmesano en polvo
    • 1/2 cdta de cebolla en polvo
    • 1/2 cdta de ajo en polvo
    • 1/2 cdta de perejil picado
    • Una pizca de sal
    • Agua para la cocción
Elaboración
  1. Comenzamos preparando la guarnición. En una cazuela ponemos agua con sal a calentar. Pelamos las patatas y las partimos según sea su tamaño. Si son de ración, basta con cortarlas por la mitad a lo largo, si no, en varios trozos. Cuando el agua comience a hervir sumergimos las patatas y las dejamos cocer durante 10 minutos. Mientras tanto, mezclamos todos los ingredientes para el aderezo de las patatas y reservamos. Transcurrido el tiempo de cocción, las sacamos a un colador. Precalentamos el horno a 200ºC; barnizamos la base de una fuente para horno con un pelín de aceite, distribuimos las patatas y espolvoreamos el aderezo por encima, y sobre este un chorrito de aceite. Horneamos a media altura, con calor por arriba y por abajo durante unos 10 minutos o hasta que las patatas comiencen a dorarse.
  2. En una cazuela amplia ponemos a calentar una cucharada de aceite de oliva. Pelamos y picamos en láminas el diente de ajo y lo doramos ligeramente en él. Retiramos de la sartén y reservamos para posteriormente.
  3. En el mismo aceite, y a fuego fuerte, freímos los filetes de ternera, lo justo para sellarlos. Los retiramos a un plato y salamos fuera de la sartén. El salado posterior ayuda a que el jugo de la carne no se desprenda en la sartén.
  4. Pelamos y picamos las cebollas en juliana y la incorporamos a la sartén. Añadimos un poco más de aceite si fuera necesario. Salamos y dejamos pochar a fuego muy suave hasta que la cebolla comience a reblandecerse. Removemos de vez en cuando.
  5. Subimos la potencia del fuego, añadimos el chorrito de vino y dejamos evaporar el alcohol. A continuación añadimos el zumo de naranja, el tomillo fresco, los filetes y el jugo que estos hayan desprendido. Aderezamos con una pizca de pimienta. Dejamos cocer a fuego muy suave hasta que la salsa haya reducido a la mitad.
  6. Servimos los filetitos en un plato, acompañados de abundante cebolla, los ajos dorados reservados, la ralladura de naranja, un poquito de tomillo fresco y parte de la salsa.